ARGENTINA JUEGA A LA RULETA RUSA MIENTRAS ALBERTO OBSERVA COMO VICARIO

Escribe :Hernán Leonel
Se denomina vicario a la persona que ejerce las funciones de otra, en todo o en parte por delegación y nunca con carácter propio; la sustituye por tiempo indefinido o determinado. De forma más sencilla se puede decir que un vicario es aquel que toma el lugar de otro, el suplente, el sustituto. Luego de un año y un mes de gestión, la figura de Alberto Fernández se ha ido desdibujando de forma tal que ni propios ni extraños avalan la manera que tiene para ejercer la conducción política del país.

De por sí, Argentina es difícil de gobernar pero si le  sumamos una pandemia que te deja sin guita para repartir… se complica un poco más. Peor aun cuando la política fomenta la cultura de la “salvación” más que la de la construcción; del subsidio más que del crédito; del plan más que del trabajo y pone la cautela por encima del mérito, solamente vamos viendo un país que sacrifica el largo plazo. Estos parecen ser, además, los rasgos propios de un populismo político-cultural que quema presentes y no visibiliza lo que se viene, que sueña con un mañana sin despertar cada día, que; en otras palabras; quema etapas y que se queda en el vamos viendo para avanzar como se pueda, sin rumbo ni una visión estratégica, sin programa ni planificación. Todo esto último debería ser comandado por la administración de los recursos de todos los argentinos que hoy están alquilando la Casa Rosada. Más precisamente en la cabeza de quien fue votado para ejercer tal responsabilidad pero, como escribí en el primer párrafo, está tan corroída la imagen presidencial que siquiera cuenta con agenda propia y sus máximos aliados políticos se empiezan a desligar y hasta algunos lo comienzan a contradecir, haciendo que éste sea visto como un “Proxi President” (Presidente apoderado; Suplente; Sustituto).

Uno de los últimos peones tuvo que presentar la renuncia para darle paso a un integrante de la mesa armada, diagramada y conformada en el Instituto Patria. Ojo, ahí si se piensa, para bien o para mal pero se piensa. Tal vez a corto plazo pero se trabaja para ver que las patas de la mesa siempre sean cuatro. Volviendo al tema de la renuncia, Guillermo Nielsen fue quien tuvo que dar un paso al costado para que Pablo González dejara su puesto como Diputado Nacional por Santa Cruz y se ponga a cargo de un lugar clave para la energía productiva del país. ¿La idea? Mucho para pensar no hay. Por un lado, evitar el default en marzo ya que la crisis económica y la falta de dólares están afectando fuertemente las finanzas de la petrolera estatal y los tenedores de bonos se preocupan, lógicamente, ante una posible cesación de pagos. Y por otro, congelar los precios para evitar inflación y llegar con “nafta” a las elecciones de medio término sacando a relucir la banderita de la “soberanía energética” regularizando los servicios con lo cual los precios libres que hoy por hoy lo regula cada empresa y que por Ley es así, tal vez dejen de serlo y el Estado sea quien imponga las reglas del mercado. Me suena a algo parecido que sucedió en Venezuela cuando la ola chavista fundió PDVSA (Petróleo de Venezuela Sociedad Anónima) y tuvieron que importar combustible. Algo totalmente impensado. Bueno, no hace mucho tiempo acá tuvimos que importar carne.

En algún punto entiendo y compadezco al Presidente. Es que él quiere fomentar cosas pero los que dicen jugar para su equipo cada vez que salen a la cancha se lesionan o tiran la pelota para la tribuna. Esto último le gusta mucho a ella pero el DT es usted querido Alberto. No puede dejar en cancha a alguien que dice que la Argentina “tiene la maldición de exportar alimentos”. Para la diputada nacional Fernanda Vallejos, la condición de país exportador de alimentos de la Argentina es “una desgracia” y “una maldición”, por el impacto que tienen en el ámbito local los movimientos de los precios internacionales de esos productos. La mayoría de los países del mundo por siglos de los siglos, desde que el mundo es mundo, se encargaron de venderles a terceros lo que ellos no tenían para así fortalecer la economía interna. Las declaraciones de Vallejos se conocieron en medio del retroceso del gobierno en la decisión de prohibir las exportaciones de maíz, dictada el 31 de diciembre pasado como una vía para asegurar el abastecimiento del mercado interno y evitar subas de precios. Tras fuertes reclamos del sector agropecuario, que llegaron incluso a un cese de comercialización impulsado por la Mesa de Enlace, el Gobierno finalmente desistió ayer de la prohibición de exportar. Negoció con la cadena de valor del maíz reemplazar las restricciones para exportar por un monitoreo del saldo exportable que tiene el sector. Ahora bien, ¿Cómo le vamos a prohibir al campo que exporte maíz? Primero que nada, no se le puede exigir más al sector agropecuario que para males cuando logra hacerles entender a los movimientos nacionales y populares una y otra vez que está bueno exportar alimentos (les juro que lo escribo y no lo entiendo) cobran a un dólar por debajo de su valor. La diferencia es casi del %60.

Otro de los apuntados por el Patria es el ministro de Salud, Ginés González García que cada vez está más cerca del retiro y de dedicarse a su empresa de chacinados que de ejercer su rol como Ministro. Cristina Fernández de Kirchner sueña no solo con la soberanía energética sino que al unísono añora la soberanía sanitaria. Para lograr eso es mejor reemplazar a un peón desdibujado y colocar un alfil voraz como lo es el viceministro de salud de la Provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak. “Tenemos que ir a un sistema nacional integrado de salud entre lo público, lo privado y las obras sociales que optimice recursos. La pandemia nos dio la oportunidad de reformular el sistema de salud en tiempo récord, pero es necesario hacer un esfuerzo diferente”, señaló Cristina Fernández el pasado 19 de diciembre en el encuentro organizado por la agrupación que encabeza justamente el viceministro de Salud bonaerense. Ese día, en el Estadio Único de la Plata, el Vicario Alberto Fernández no pudo disimular el malestar ante lo dicho por Cristina. La idea madre es acabar con las obras sociales privadas tal y como las conocemos y darle paso al estado para que disponga de una caja soberana y popular que garantice salud para todos y todas. En su momento fueron las AFJP y ANSES pasó a cuidar de los jubilados quienes no tienen de qué quejarse ya que cuentan con aumentos siderales y un sistema de salud público que es envidiado por el resto del continente. Lo curioso es que la caja recaudadora de la ANSES está en rojo pero deja de ser curioso cuando nos damos cuenta que todo va a parar para el bienestar de nuestros abuelos. ¿Para qué vamos a pagar OSDE? Además no te cubren la vacuna rusa ni mucho menos las de los países imperialistas que alientan al capitalismo. ¿Cuál será el precio que debamos pagar al señor Putin (Presidente de Rusia)? No tengo la certeza clara aún pero algo me dice que algún negociado hay ahí. “Hemos dado una respuesta nacional y peronista a la pandemia y vamos a un plan masivo de vacunación que será gratuito. Será una gesta colectiva y que el pueblo se adueñe de ella. Queremos que la gente participe del operativo”, apuntó el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Permítanme dudar de la generosidad rusa y de las ganas de tener soberanía energética y sanitaria y de medios de comunicación, etc. Tal vez sea mal pensado pero cada vez que una administración populista metió la mano… que se yo, esto de andar jugando a la ruleta rusa y que la bala que defina nuestro destino sea la de un vicario y el gatillo sea jalado por Cristina… de momento me hace dudar.

Lo que no me hace dudar para nada son las atrocidades y delitos que genera Gildo Insfran, Gobernador de Formosa. En la provincia de nombre original “hermosa” devenido de “fermosa” impuesto por los colonos que no hicieron más que generar violencia y atrocidades para con los pueblos originarios en el 1500, hace unas cuantas décadas que los formoseños volvieron a la esclavitud. Es decadente y humillante ver como falso profeta que pregona la palabra y le reza al san “peronio” mientras encierra a su pueblo en hospitales fantasmas que son parecidos a un centro clandestino aludiendo que son centros para cuidados anti covid 19. “Es un buen gobernador y un gran ser humano”, dijo Alberto Fernández en su visita a Formosa el pasado año. Recuerden que de Moyano sigo que era un “dirigente ejemplar”. Entre los tres hacen un tridente que hacen temblar las defensas de los equipos más exitosos de los últimos 50 años. El de Macri no, ese fue insuperable y aparte fue más coloquial. Pero volviendo a Gildo; es pintorezco que la dueña de los derechos humanos (Hebe, silencio, de Bonafini) y compañía (pañuelos, militancia contra el hambre, movimientos populistas, colectivos feministas, etc, etc, etc) no levanten sus voces y salgan a repudiar las violaciones que don Gildo y sus secuaces vienen realizando. Si nada dijiste, cómplice fuiste, era el slogan de los grupos setentistas ante la última dictadura militar. Vamos, salgamos todos a pintar una vez más esa frase. Bueno, al menos hagamos una manifestación con un helicóptero de juguete. Bueno, al menos un video corto con actores y actrices nacionales y populares. Al menos filtremos una foto en señal de descontento para que circule en las redes sociales así los medios hegemónicos la repliquen. ¿Hacemos algo? Bueno, mejor no.