ARNOLDO TRONCOSO: DIRIGENTE DE IZQUIERDA SOCIALISTA Y SECRETARIO EJECUTIVO DE LA UNIÓN FERROVIARIA SECCIONAL OESTE.

UNA NOTA DE HERNÁN LEONEL
En términos económicos, laborales, de niveles de pobreza y miseria estamos en una situación similar a la del 2001”

-¿Cómo ves la gestión del gobierno nacional durante la pandemia? -¿Qué te parece el casi año de gobierno de Alberto Fernández?

-No se puede separar la gestión que el gobierno hizo de la pandemia y la cuarentena de toda su gestión. Como resumen puedo decir que se viene cumpliendo lo que dijimos desde el Frente de Izquierda durante toda la campaña electoral del año pasado, si se paga la deuda no hay plata para otra cosa. El gobierno empezó su gestión rebajando las jubilaciones y siendo cómplice de la reforma legislativa en Mendoza para permitir la mega minería contaminante, que la movilización popular hizo retroceder aún a pesar de la enorme represión que hubo. Y fue cómplice porque más allá de que el gobernador de Mendoza es Radical, el bloque del FTD acompaño la iniciativa y además ni Alberto Fernández ni Juan Cabandie, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible opinaron sobre el tema. Como dice el dicho “el que calla otorga”. Luego en marzo comenzó la cuarentena y la negociación con los fondos buitres, temas que, sumado a lo mencionado arriba, muestra que la famosa grieta no es tan grande como dicen porque mas allá de alguna diferencia en cuanto a matices el Frente de Todos y Cambiemos coinciden en los lineamientos políticos generales. Ya en cuarentena terminó pasando lo que advertíamos, que hay plata para pagar los vencimientos de la deuda, hay todo tipo de beneficios económicos y tributarios para las empresas y empresarios con la excusa de la crisis económica y la pandemia y el famoso tema del impuesto a las grandes fortunas sigue dando vueltas en el congreso y no seria extraño que termine en la nada.

-Para todo esto los perjudicados sigue siendo la familia trabajadora

-Para los trabajadores y sectores populares jamás hubo una política para sostener una verdadera cuarentena, el slogan “quédate en casa” significó pasar más miseria y hambre ya que las pocas medidas que se tomaron, como el IFE y otros son absolutamente insuficientes. Hubo y sigue habiendo rebajas salariales, despidos y suspensiones porque a pesar de que el gobierno financia el 50 % de los salarios, nada impide a estos despedir y suspender personal.

-¿Y en lo sanitario?

-En cuanto al aspecto sanitario, el sistema de salud está al borde del colapso, ya hay provincias donde colapso, producto de años de ajuste presupuestario. Esto se refleja también en los trabajadores de la salud quienes además de soportar salarios de miseria y estar agotados, se han convertido en un recurso escaso, ya que faltan sobre todo enfermeras y enfermeros. Se disparó la cantidad de contagiados y muertos, ya estamos valores similares a Brasil y EE.UU. por cada 100 mil habitantes. Y mientras trepa el número de contagios se sigue habilitando todo tipo de actividades. La cuarentena prácticamente ya desapareció, quedando reducida a un puñado de trabajadores que están de licencia por decreto presidencial o aquel cuentapropista que aun tiene resto para hacerla, a la suspensión de las clases presenciales en las escuelas y alguna otra actividad pública.

-¿Qué opinan desde Izquierda Socialista sobre la llegada de asesores del FMI al país?

-Repudiamos la llegada de los asesores del FMI con un acto del Frente de Izquierda en las puertas del Banco Central. El gobierno va a negociar la deuda contraída por Macri, dinero que el propio Alberto Fernández reconoció que nunca llegó al pueblo y se usó para pagar vencimientos de deuda. Y lo repudiamos porque sabemos que esa negociación no va traer nada bueno para los trabajadores y sectores populares, solo más ajuste, entrega de los recursos del país, y miseria para el conjunto de los trabajadores.

-Estamos alcanzando niveles de desocupación mayores al 2001. ¿Vamos rumbo a un punto crítico laboral? ¿Es producto de la pandemia o es una sumatoria de malas medidas tomadas desde el gobierno?

-En términos económicos, laborales, de niveles de pobreza y miseria estamos en una situación similar a la del 2001. La pandemia aceleró un proceso que ya venía de antes. Para ser más preciso, desde que comenzó la crisis económica mundial en el año 2007/08 venimos en caída. Cuando ganó Cristina en 2011 ya había serios problemas económicos que se fueron profundizando paulatinamente. Esa situación fue uno de los factores que hizo que triunfara Macri en 2015. Pero el macrismo no hizo grandes cambios, en términos generales mantuvo la misma política acompañado por el peronismo, que le aprobó casi todas las leyes en el Congreso, especialmente aquellas que tenían que ver con la negociación de la deuda externa. Como dije antes, el COVID 19 aceleró la crisis económica y la respuesta del gobierno es seguir como si nada. Por eso creo que no hay sumatoria de malas medidas, el Gobierno conscientemente toma todas las medidas necesarias para resolver los problemas del FMI, de las grandes empresas y monopolios, pero no los grandes problemas que tiene la población como los bajos salarios, la desocupación, la vivienda, y demás temas que no figuran en la agenda.

-¿Las disputas puertas para adentro desgasta la administración actual?

-Sin dudas. Pero las disputas se producen por la enorme crisis económica y social.

-¿Cuál es tu opinión sobre la protesta salarial de Policía Federal? ¿Serviría la implementación del uso de las pistolas Taser para persuadir y combatir la inseguridad?

-La protesta policial es parte de esta crisis económica y social. Como asalariados reclamaron aumento salarial, porque al igual que los trabajadores, sus salarios eran de miseria. El gobierno y el peronismo tildó de desestabilizadora esa protesta y que era parte de un intento de golpe. Quedó demostrado que nada de eso era cierto. Lo que si es cierto, es que la protesta policial puso en el tapete el problema salarial que es un reclamo del conjunto de los trabajadores y que el gobierno junto con la dirigencia sindical peronista pactaron congelamiento y rebajas de salarios. Justamente a partir de ese momento se instaló el tema salarial en la agenda nacional y empezaron los reclamos por aumento y apertura de paritarias. A nivel local lo vemos con los trabajadores municipales, los de la salud que vienen exigiendo al intendente Boto aumento de salarios.

-El Polo Obrero y otros sectores políticos están a favor de la toma ilegales de tierras. ¿Cuál es su punto de vista?

-Nosotros estamos de acuerdo con las tomas de tierras para la gente que necesita un lote para construir su vivienda. El derecho a la vivienda es algo que ningún gobierno garantiza. Este no es la excepción. Hay un déficit habitacional de 4 millones de viviendas en todo el país, y la respuesta a eso es la represión. Entonces los trabajadores que producto de esta crisis, fueron despedidos o eran “changarines” y ahora no tienen trabajo fueron empujados a ocupar porque no tienen dinero para pagar un alquiler. Por ejemplo, en Guernica la mayoría de los que tomaron la tierra tienen esta característica, muchas mujeres solas con hijos que trabajaban en casas y con la pandemia dejaron de trabajar. Por eso ya dijeron, si nos sacan vamos a volver, porque no tenemos donde ir.

-¿Cómo ven desde el partido la gestión del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires?

-Siguiendo la política nacional de privilegiar a los de arriba en detrimento de las grandes mayorías. Con el agregado de tener un ministro de Seguridad que es parte del encubrimiento de la desaparición y muerte de Facundo Castro.

-La economía se derrumba, ¿puede la actual gestión encaminar el rumbo o perdieron la hoja de ruta?

-La economía se derrumba, no solo en argentina, si no en todo el mundo. El FMI estima un decrecimiento promedio mundial del 6-7 % y para Latinoamérica del orden del 10 % para este año. El gobierno en el proyecto de presupuesto que acaba de presentar, estima un decrecimiento del 12 % para 2020 y del 6 % para 2021. Es decir, la economía no solo está estancada, si no en retroceso y el problema es que el Gobierno le está haciendo pagar los costos de la crisis a los trabajadores y sectores populares. Fíjate que hace meses el gobierno anuncia un impuesto a las riquezas y aun siguen dando vueltas y lo más probable es que termine en la nada. Mientras tanto hacen propaganda de que están enfrentando a las patronales. Puro doble discurso.

-¿Cuál es su postura sobre la reforma judicial?

-El único objetivo de esa reforma es evitar que vayan presos Cristina Fernández de Kirchner y el resto de políticos kirchneristas y macristas implicados en todo tipo de denuncia de corrupción u otras. No tiene nada que ver con resolver los problemas cotidianos que tenemos las y los trabajadores o vecinos y vecinas o las “personas de a pie”. Es mentira todo lo que dice el gobierno y la oposición de Cambiemos de que se va a democratizar la justicia o que va actuar con más celeridad.

-¿Cuál es el rol Cristina Fernández de Kirchner?

-Ser la vicepresidenta de la Nación, la presidenta de la Cámara de Senadores y la segunda en la sucesión presidencial. El rol que juega, es confundir a miles de que ella podría hacer algo por los más humildes. Por supuesto el peronismo hace una novela, plagada de problemas, “peleas” y “discusiones” con el “poder” que no la dejan llevar adelante lo que piensa. Yo creo que nada de eso sucede, y está de acuerdo 100 % con cada decisión del gobierno.

-¿A qué juega Sergio Massa?

-Primero hay que decir que es un súper panqueque. Lo demostró el año pasado cuando luego de criticar al kirchnerismo y jurar y per jurar que jamás iba a volver con los K y cambió todo eso por la presidencia de la Cámara de Diputados y muchísimos cargos más para sus seguidores. Es un político que usa la política para hacer negocios y enriquecerse.

-¿El pueblo venezolano vive en democracia?

-No. Desde que Maduro pierde las elecciones y desconoce la Asamblea Nacional, para nosotros pasó a ser un régimen cuasi dictatorial. Las elecciones pasaron a ser un fetiche, los trabajadores han perdido derechos políticos. Hay fuerte represión a las protestas obreras a las que Maduro acusa de desestabilizadoras.

-¿Qué influencia tiene el apoyo de actores y sectores políticos afines al kirchnerismo que apoyan al gobierno de Maduro?

-Creo que más que nada ayudan a confundir y a embellecer la realidadvenezolana que, como dije antes, es de extrema precariedad para el conjunto de los trabajadores y sectores populares.

-¿Argentina debe alejarse de modelos populistas?

-Si. El populismo y el liberalismo son modelos al servicio de las multinacionales, los bancos y el FMI, es decir son modelos dentro del capitalismo. Nosotros luchamos por el socialismo, por un gobierno de los trabajadores con democracia obrera donde la mayoría podamos planificar democráticamente la economía y la producción para resolver las necesidades de los trabajadores y mayorías populares.

-¿El campo sigue siendo el motor del país?

-El campo es un sector productivo muy importante, pero en manos de las multinacionales, pooles de siembra y acopiadores exportadores solo sirve para que unas pocas empresas y empresarios ganen mucho dinero. Pero en la Argentina la pobreza llega al 50 % y el 15 % de la población pasa hambre. Sin embargo el campo produce alimento para alimentar a diez argentinos. Es un problema severo que demuestra que la producción está al servicio de la ganancia y no de resolver el hambre.

-¿Qué pasará con la educación el próximo año si no hay vacuna? ¿Se debe volver al aula? ¿Este fue un año perdido desde lo educativo?

-No sé que pasará el año que viene con la educación, lo que si podemos decir hoy es que el Gobierno está presionando para que vuelvan las clases presenciales, de hecho hoy martes (13 de Octubre) el gremio ADEMyS de Capital Federal está de paro por la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de volver a las clases presenciales, y denuncian que la responsabilidad de los contagios, que seguro los va haber, y las condiciones del dictado de clases, pasa a ser de los docentes o directores de escuela. Una aberración donde el ministro de Educación de Nación y Ciudad, en este caso, se lavan las manos y no asumen las responsabilidad política y sanitarias de esta decisión.

-¿Qué opinión tenés sobre el ministro de Educación Nacional?

-Un político al servicio de la educación privada y la destrucción de la pública.

-¿Y sobre Baradel?

-Un burócrata sindical, que viene boicoteando la lucha de los docentes bonaerenses y mantiene un pacto con el gobierno provincial y nacional.

¿La pandemia aceleró las nuevas formas que se darán en lo laboral?

-La pandemia profundizó la precarización laboral, la rebaja salarial, y la súper explotación con el tele trabajo, basta conversar con los docentes para darse cuenta.

-En la plana local hubo denuncias sobre el Intendente Leonardo Boto y el secretario de economía sobre compras irregulares. ¿Cuál es tu postura?

-Repudiamos cualquier manejo irregular. Pero creo que en este caso puntual, guiándome solo por las versiones periodísticas, se trata más de una campaña de cambiemos por un hecho administrativo, como es una compra directa, donde se salteo el llamado a licitación. ¿Está mal?, sí, pero es una práctica que cambiemos también hizo y hace donde gobierna. El tema es si se pagaron sobreprecios como hizo el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo al comienzo de la pandemia.

-¿Debería haber mayor transparencia por parte del Estado al momento de utilizar los recursos de los ciudadanos?

-Sin dudas, pero en esta democracia para ricos eso es algo improbable. Yo diría imposible.

-Se nota cada vez más la desigualdad socio económica que se vivencia en el país. ¿Qué forma hay de resolver ésta situación?

-Como dije antes, hay casi un 50 % de pobres, en el marco del capitalismo y en esta democracia para ricos no hay ninguna posibilidad de resolver esta situación. Si en algún momento se retoma cierto crecimiento económico quizás se resuelva muy levemente. Pero estos niveles de pobreza y marginación vinieron para quedarse. En el marco del capitalismo no hay posibilidad alguna de resolver estos problemas. Es imperioso que los trabajadores y sectores populares se organicen para luchar por otro sistema que nosotros denominamos socialismo y que consiste en quitarle el poder a las multinacionales, los bancos, el FMI y sus políticos, para que gobernemos los trabajadores al servicio de nuestras necesidades.

Se está dando una lucha de pobres contra pobres. ¿Estamos tocando fondo o hay esperanza de que Argentina resurja?

-La esperanza es lo último que se pierde. La argentina puede resurgir, pero es necesario que los trabajadores junto a la izquierda se organicen para tomar el poder, reorganizar al país, planificar democráticamente la economía, la producción y el trabajo. A eso apostamos quienes militamos en la izquierda e invitamos a construir tanto el Frente de Izquierda como el Plenario Sindical Combativo como dos herramientas que están al servicio de esa enorme tarea.