Fernando Casset. Concejal. “ES TIEMPO DE NO SER MÁS ESPECTADORES DE LO QUE PASA,SINO PROTAGONISTAS DEL CAMBIO QUE HACE FALTA”

Una nota de Hernán Leonel


– Tanto vos como Héctor Griffini, Marcela Manno, Alejandra Rosso, Dardo Sonnenberg y Daniel Curci Castro armaron un nuevo bloque dentro del Concejo Deliberante y conformaron “Somos el Cambio”. ¿A qué de debió esta división?

– En realidad la conformación de nuestro interbloque es la consecuencia de la constitución de un nuevo espacio dentro de Juntos por el Cambio. Nosotros seis estamos participando de Somos el Cambio, un espacio en el que coincidimos sectores mayoritarios del radicalismo, del PRO, de la Unión Vecinal, de Confianza Pública, de Comprometidos por Luján, del MSR, del Peronismo Republicano y de vecinos y vecinas independientes. Y todos estamos de acuerdo en que Juntos por el Cambio debe ampliarse, que no debe achicarse a una mesa de dos o tres personas, que nadie puede arrogarse el derecho a decidir quién puede ingresar en el frente y quién no, y sobre todo que no deben existir proyectos personalistas, ni debe nadie intentar disciplinar a todas estas fuerzas políticas detrás de ningún personalismo. A partir de estas

coincidencias, quienes conformamos Somos el Cambio entendimos que esto debía expresarse también en una representación en el Concejo Deliberante, y por eso constituimos este interbloque con ese mismo nombre, que integramos Alejandra, Marcela, Héctor, Daniel, Dardo y yo.

– ¿Por qué tu espacio perdió las elecciones partidarias de la UCR?

– Como todo resultado electoral, no hay una sola causa que lo explique, sino varias, muchas, quizás tantas como cada motivación que tuvo cada uno de los votantes. En particular yo pude identificar algunas. La primera, que hemos señalado incluso durante la campaña, es que esta interna de la Unión Cívica Radical generó interés no solo en los afiliados radicales. Y hubo sectores de la política de Luján que intervinieron directamente para que se diera el resultado que más les convenía. Eso no sucedió solamente el día de la elección, sino durante todo el proceso previo. Si uno repasa las nuevas afiliaciones presentadas en 2020, se puede encontrar con muchos nombres claramente identificados con sectores del PRO, de la Unión Vecinal y del peronismo. Y esas personas fueron a votar, y sus votos valieron tanto como el de cada radical comprometido con nuestro partido. Y no tengo dudas de que esas afiliaciones, así como esos votos, procuraron que el resultado favoreciera a ese proyecto personalista del que te hablaba al principio, porque necesitaban un radicalismo disciplinado, sumiso y obediente detrás de un candidato o candidata no radical.

– Alexis Hasen logró continuar con la presidencia de la Juventud Radical. ¿Qué ves en este joven político que seguramente en unos años esté liderando el partido?

– Uno de los logros más significativos del radicalismo de Luján en los últimos años, sin lugar a dudas, ha sido la conformación de un equipo de jóvenes excepcional, como no había en la UCR desde hacía mucho tiempo y como no hay otro en la política de Luján. Son un numeroso grupo de chicas y chicos con una enorme vocación militante, solidarios, incansables, deseosos de formarse y aprender, capaces de sostener sus ideales en cualquier circunstancia. Alexis es quien encabeza ese grupo, pero te diría que por su propia personalidad se ha ocupado de que su liderazgo no opaque las singulares capacidades de otros

militantes, como Marcos Jordán, Jennifer Longhi, Gonzalo Bogetti, Zarina Hormachea, Facundo Uncal, Julián Gabba, entre otros. En conjunto, y trabajando hoy muy unidos con otro importante equipo de jóvenes, como lo es la Juventud PRO, casi han sido quienes con mayor entusiasmo han impulsado la conformación del espacio Somos el Cambio. Esa es una demostración de que nosotros no proponemos el protagonismo de los jóvenes para el futuro, sino ahora mismo, en este presente tan difícil y que tanto necesita del compromiso, la vocación y la participación de todos ellos.

– ¿De qué hablaron con la nueva comisión radical?

– Primero hubo una reunión breve, casi protocolar, uno o dos días después de las elecciones internas, en la que nos encontramos quienes fuimos candidatos a presidente del Comité local. El nuevo presidente nos manifestó brevemente algunos planes. Y nosotros anticipamos que podrá contar con nuestra participación en las instancias correspondientes y en el rol que nos han dado los afiliados. También hubo una reunión con los cinco concejales radicales que, aunque luego públicamente se dijo otra cosa, fue para discutir las posiciones que hemos adoptado la mayoría de los seis concejales que hoy integramos Somos el Cambio sobre temas de gran trascendencia para Luján, como la propuesta de reconversión del basural municipal, y que otros sectores han cuestionado con falsedades e infamias. Después, por último, hubo un traspaso formal de autoridades, en el que documentamos los bienes, el dinero y los créditos a favor que entregamos a la nueva conducción.

– ¿Vas a tratar de recuperar el partido en las próximas elecciones?

– Falta mucho para las próximas elecciones internas de la UCR, que deberían ser en marzo de 2023. Hablar de ese plazo en la Argentina es casi hacer ciencia ficción. Para mí ha sido un enorme orgullo presidir el Comité local durante poco más de dos años, y no tengo ninguna expectativa propia en términos personales. Pero sí integro un sector interno en el radicalismo que tiene grandes e históricas diferencias con la nueva conducción partidaria, que estará muy expectante siguiendo las decisiones que vaya tomando esa conducción, y que en caso de que sea necesario estará dispuesto a competir nuevamente en 2023. En particular, nos interesa que el radicalismo de Luján sostenga lo que ha conseguido en estos últimos años dentro de Juntos por el Cambio. Salvo en 2013, en todas las elecciones generales desde 2011 hasta ahora hemos logrado el ingreso de dos concejales radicales en cada oportunidad, y hasta lo incrementamos a tres en 2019. Además, tanto en 2017 como en 2019 hubo un radical al frente de la lista de candidatos de Cambiemos primero, y luego de Juntos por el Cambio. Conseguir menos que eso en 2021 sería un grave retroceso. Sería un tremendo error que esta nueva conducción no mantuviera al menos las dos bancas seguras para candidatos radicales, y en la proporción de los votos obtenidos por cada uno en la reciente interna.

– En lo personal, políticamente hablando, no vas a poder renovar la banca en el Concejo Deliberante. ¿Cuál va a ser tu rol en estas elecciones legislativas?

– Voy a seguir haciendo lo que estoy haciendo en estos últimos meses: acompañar y estimular un fuerte proceso de fortalecimiento, ampliación y unidad de Juntos por el Cambio. Como expresamos en el documento que publicamos recientemente, este no es un mero acuerdo de partidos políticos, sino una respuesta a una demanda de un sector mayoritario de la sociedad, que reclamaba y sigue exigiendo una alternativa republicana, democrática y decente frente al populismo. Juntos por el Cambio no debe perder esa esencia. Y para eso hay que ampliarlo, hay que convocar a todos los que se identifiquen con estas ideas, sin que nadie quiera reservarse el “derecho de admisión”. El espacio que hemos conformado, que llamamos Somos el Cambio, expresa eso. Y a ese espacio voy a ofrecer todo lo que necesite para que sea más fuerte, más plural y más representativo.

– ¿PASO sí, PASO no o es irrelevante?

– No es para nada irrelevante. No se me ocurre hoy otra forma democrática que no sea la de competir en elecciones internas abiertas para resolver las diferencias que pueda haber en un espacio tan amplio como debe ser el nuestro. Sobre todo en circunstancias como esta, en que confrontan dos formas muy distintas de entender la política y de concebir a Juntos por el Cambio. Creo que frente a los que pretenden un espacio chico, digitado y personalista, quienes aspiramos a una coalición democrática, horizontal y abierta tenemos no solo el derecho sino el deber de expresarnos con una lista propia en el marco de las PASO.

– ¿Qué busca el gobierno con posponer las elecciones?

– Al margen de la especulación más visible, que sería ganar tiempo para ver si puede revertir algo de los desastres que ha generado este gobierno en la Argentina en todas las asignaturas posibles (en materia sanitaria, educativa, social y económica sobre todo), hay hoy condiciones objetivas que aconsejarían posponer un mes el proceso electoral. Por la información disponible, cabe esperar que en los meses de septiembre y noviembre –para las primarias y las generales, respectivamente– puedan desarrollarse las elecciones con menos riesgos para la salud de la población, en el marco de la pandemia por

COVID-19.

– ¿Cómo ves el año y cinco meses de la gestión de Leonardo Boto?

– Mal, muy mal, mucho peor de lo que esperaba. La situación de pandemia, a la que el gobierno municipal alude permanentemente como excusa, no ha hecho más que agravar la situación de una gestión errática, improvisada, que carece de un programa y que ha mostrado una preocupante tolerancia ante los excesos de los funcionarios. El Intendente nunca ha dado una explicación frente a las graves irregularidades cometidas en su equipo, y ha supuesto que el despido del funcionario más involucrado ha despejado todas las sospechas.

Como eso, el Intendente también ha permitido el uso discrecional y partidario de la asistencia alimentaria a los sectores más vulnerables. Además, ha instalado como práctica habitual la contratación directa, sin licitación pública, en beneficio de empresas que tienen vínculos anteriores con algunos de sus funcionarios, como ocurre con la obra de agua en Pueblo Nuevo y el control de la red de agua en Luján. También el Intendente tiene una tendencia preocupante a promocionarse personalmente, intentando poner al conjunto de la administración municipal al servicio de su imagen. Y eso lo ha llevado a distanciarse de los trabajadores municipales, y buscar el conflicto con ellos en lugar de los acuerdos. Todo eso hace que el saldo sea muy negativo, y peor aun cuando la gestión, ante los aportes constructivos y el control por parte de la oposición, en lugar de atenderlos apuesta por la descalificación y el agravio, incluso organizando o alentando operaciones sucias, basadas en noticias falsas, a través de redes y medios solventados con la pauta oficial.

– ¿En qué quedaron las denuncias por las compras irregulares?

– Ese tema está siendo investigado en dos ámbitos distintos, con distintos alcances cada uno de ellos. Por un lado, el Ministerio Público está siguiendo una causa, a través de la Unidad Funcional de Investigación Nº 1 sobre Delitos Complejos, de Mercedes, para determinar si hubo delito en las compras irregulares de alimentos por más de treinta millones de pesos. Por otro, en el Concejo Deliberante existe un expediente en el que se investiga como irregularidades administrativas esas compras realizadas en forma directa, sin licitación pública y hechas a empresas que no tenían antecedentes comerciales en esos rubros, que fueron inscriptas como proveedores precisamente para hacer esas ventas al Municipio y que no cuentan con ninguna instalación en el Partido de Luján que justifique ese volumen de negocios. En este expediente nosotros hemos propuesto la creación de una Comisión Investigadora, y estamos esperando que los concejales del oficialismo –que son mayoría, gracias al voto doble del presidente del Concejo Deliberante– apoyen esta iniciativa, para que pueda conocerse la verdad y aplicar las sanciones que corresponda a quienes pudieran haber sido responsables.

– ¿Estás de acuerdo con la decisión de correr a Ignacio Pedotti, ex secretario de Economía y Finanzas de la Municipalidad de Luján? ¿Alcanza para esclarecer las irregularidades del sector? ¿Él es el único responsable?

– Como te dije antes, el pedido de renuncia al ahora ex secretario Pedotti no despeja ninguna de las sospechas que han generado estas compras irregulares. Te diría que, muy por el contrario, las aumenta: si desde la oposición denunciamos estos procedimientos y decimos que todo ocurrió en la secretaría que conducía Pedotti, el intendente Boto termina dándonos la razón al pedirle la renuncia. Pero el único modo de saber cuál fue su responsabilidad y qué otros funcionarios pudieran haber estado involucrados, el oficialismo tiene que acompañarnos en la creación y el funcionamiento de la Comisión Investigadora. Así podremos saber también por qué casi todos los pedidos fueron hechos y avalados por la secretaria de Desarrollo Humano, María Eva Rey, y por la directora de Abordaje Territorial, Cintia Barbieri. Y cómo hizo los

procedimientos el director de Compras, Luciano Lavallén.

– Imagino que debes de hablar con los sectores comerciales y gastronómicos de la ciudad. Si bien se entiende que estamos en una pandemia, pero ¿volver a cerrar todo es la única solución? ¿Es la única forma luego de haber tenido un año para planificar otras medidas? Cada día se ven más negocios cerrados. ¿Eso no afecta directamente el vecino de Luján?

– Hace un rato hacía referencia a los desastres que ha generado el gobierno nacional. Realmente hoy la Argentina es un país devastado, y eso es consecuencia directa de la improvisación y la falta de planificación. Nosotros nos hemos opuesto al cierre absoluto e indiscriminado de todas las actividades económicas, en particular la producción y el comercio. Hoy se ha avanzado mucho en la aplicación de protocolos que permiten el funcionamiento con el debido resguardo de las medidas de distanciamiento e higiene. Ese es el camino, no el cierre. Hay miles de vecinos de Luján que no tienen asegurado su ingreso si no están abiertos los comercios y las fábricas en que trabajan. En ellos tienen que pensar los funcionarios, en lugar de tratar de ocultar sus incapacidades.

– ¿Qué se puede hacer desde el Concejo Deliberante para con los comerciantes y gastronómicos a quienes aún les exigen que sigan pagando impuestos?

– Nosotros hemos presentado varias propuestas en ese sentido, y lo seguiremos haciendo. Algunas se han convertido en normas y en otros casos esperamos que la mayoría oficialista nos acompañe, incluso mejorando los proyectos si así lo consideran. Por ejemplo, el año pasado el Concejo por unanimidad eximió del pago de la Tasa de Seguridad e Higiene a todos los establecimientos que no han podido funcionar como consecuencia de las medidas gubernamentales restrictivas. Para el sector gastronómico, impulsamos el cierre del tránsito en calles, para permitir la instalación de mesas y sillas en espacios públicos, de modo que se amplíe el área de explotación y se haga posible el distanciamiento entre los clientes. También hemos acompañado la posibilidad de que algunos comercios amplíen rubros, sin obligarlos a obtener una nueva habilitación para eso. Y hemos reclamado la asistencia económica del Estado a los titulares y los trabajadores afectados por las medidas tomadas en el último año.

– ¿Cuál es tu opinión sobre el cierre de los colegios?

– Yo creo que lo peor que se puede hacer, el mayor desconocimiento del  comportamiento de una enfermedad pandémica como la provocada por el coronavirus COVID-19, es pensar que esto se manifiesta en todas partes y al mismo tiempo de una igual manera, y que por lo tanto las respuestas deben ser las mismas en toda la geografía y simultáneamente. Las realidades son muy distintas, y lo que hoy puede ser aconsejable en determinado lugar, puede ya no serlo la semana próxima o en otro sitio. Por eso, por ejemplo, algunos creen que las respuestas que brinda a la pandemia el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sirven para todas las jurisdicciones. Los concejales de Somos el Cambio, en ese sentido, en la última sesión presentamos un proyecto reconociendo que la actividad educativa en Luján puede ser, en distintos momentos, presencial o remota. Y le pedimos al gobierno municipal que invierta en las escuelas, para asegurar el distanciamiento y la higiene cuando las clases sean presenciales, y para proveer de conectividad y dispositivos a docentes y alumnos cuando las clases sean a distancia. Lo pedimos porque sabemos que en estos primeros cuatro meses de 2021 el intendente Boto recibió de la Provincia, en concepto de Fondo Educativo, $ 45.000.000; y gastó en obras en edificios escolares solo $ 830.000, solo el 1,85% de lo que ingresó.

Entonces no puede alegar falta de recursos, salvo que esos fondos los haya usado para otra cosa…

– Hay nuevos frentes políticos vecinales que se están empezando a formar. ¿Cómo ves que los vecinos que nunca formaron parte de ruido político empiecen a involucrarse y por qué crees que sucede?

– Es imprescindible que eso pase. En el documento de presentación pública de Somos el Cambio lo decimos: es tiempo de no ser más espectadores de lo que pasa, sino protagonistas del cambio que hace falta. Las consecuencias de los errores y los excesos de los gobernantes las sufre toda la sociedad. Entonces no solo es necesario, sino hasta una medida de defensa propia, que la mayor cantidad de vecinos se involucre, desde el espacio que sea, para comprometerse en la participación.

– Al intendente se lo ve muy activo en las redes sociales mostrando las gestiones que se vienen realizando. ¿Son acciones concretas o parches?

– Muchos de los anuncios son supuestas obras o supuestos programas que llegarán en el futuro. Lo que el Intendente no dice es cuándo. Y lo que tampoco hace es planificar ordenadamente esas acciones, dando prioridad a aquellas que solucionen las urgencias y los problemas históricos de Luján. Un claro ejemplo es el basural. Durante meses el intendente y sus concejales nos apuraron para aprobar dos ordenanzas. Nos decían que si las votábamos, en abril comenzaba la reconversión del basural. Después de mucho insistir logramos que incorporaran a los expedientes la documentación que faltaba, y que mejoraran los proyectos con nuestros aportes. Y hoy no hay ninguna noticia ni siquiera de que el plan integral haya sido terminado y aprobado. Yo diría que lo único cierto es que hoy el basural es cada vez más grande, porque se ha llenado de residuos de toda clase las lagunas formadas en las cavas, con una desaprensión de la gestión que estamos investigando si no constituye un delito. Ese es un ejemplo claro de la gestión Boto: muchas fotos, muchos anuncios y pocos hechos concretos.

– Nos encontramos con un sistema de salud saturado. ¿Se pudo prever y no estar hoy lidiando con este problema? ¿La solución es poner una carpa en la entrada del Hospital?

– Yo prefiero ser muy cuidadoso al momento de evaluar las medidas que va tomando el equipo de salud. Tengo, obviamente mi opinión, y cuento con el asesoramiento de profesionales que me permiten juzgar los errores y los aciertos. Pero en este tema puntual, y en este momento concreto, no elijo la crítica y prefiero acercar aportes. Creo que lo contrario aumentaría la preocupación y los temores de nuestros vecinos y vecinas, y no contribuiría a ninguna solución. Cuando pase todo, y espero que sea pronto, habrá tiempo de señalar los errores cometidos. Sí debo decir que, como en otros aspectos, ha habido una gran improvisación en muchas de las acciones, sobre todo del gobierno nacional.

– ¿Se relajó el sistema sanitario como dijo el presidente? ¿La culpa la tiene la sociedad?

– Esa fue una grave equivocación del Presidente. Escuché el discurso en ese momento, y de inmediato me di cuenta de la barbaridad que estaba diciendo. Pero lo cierto es que el mismo Presidente admitió su error, aclaró lo que había querido decir y pidió disculpas a quienes pudieron haberse sentido ofendidos. Para mí es un episodio superado.

– ¿Habrá que pasar el invierno y luego ver qué sucede en septiembre?

– No hay que esperar más. Hay situaciones sumamente críticas que ya mismo necesitan respuestas. El proceso electoral, si es a eso a lo que te referís, podrá ofrecernos una alternativa mejor hacia el futuro. Pero hoy es imprescindible que el Presidente Fernández, el Gobernador Kicillof y el Intendente Boto, cada uno desde su lugar, corrijan el rumbo. En Luján, concretamente, hay miles de vecinos y vecinas para quienes hasta septiembre falta un siglo. Y no pueden esperar ni un día más.