MIENTRAS ALBERTO CAMINA POR LA CORNISA, EL CRISTINISMO VA AL MÁXIMO

Una nota de : Hernán Leonel
Las vacunas no tienen ideología, lo que sí importa es que estén aprobadas y homologadas. La ANMAT aprobó la vacuna rusa sabiendo que recién en marzo/ abril va a concluir la tercera fase, razón por la cual no pueden dar una aprobación provisional ya que las causas y efectos no serán provisional.

Salud o economía fue el caballito de batalla para forzar una cuarentena a destiempo implementada por un Gobierno que no supo, no sabe y no sabrá cómo equilibrar la balanza entre lo uno u lo otro. Es sabido que si apostas todo tu capital, ya sea color o número, las posibilidades de ganar son efímeras, caso

contrario es si rodeas a los dos anteriores y vas ganando poco pero seguro o perdes todo pero al menos te vas divirtiendo.

  Alberto Fernández no pudo capitalizar el apoyo casi total al inicio de la pandemia y cuando empezó a ver como las fichas se les escurría como agua entre los dedos, eligió hacer “all in”. Apostó todo. el tiempo dirá si ganó o perdió. los que si vienen perdiendo y por goleada son los organismos públicos.       En su momento fue el INDEC, un instrumento estatal manoseado y dibujado con el único propósito de que cierren los números durante los gobiernos K. Las estadísticas pueden ser retocadas un poco, hasta ahí no hay drama pero que se metan con la salud, esa no tiene razón de ser viable. ¿No era salud antes que economía?

  La falta de credibilidad para con el ANMAT es tal que el propio Presidente incumplió su promesa al no recibir la vacuna. Y como si fuese poco meternos con la salud y la economía, el Presidente comentó en una entrevista que: “En la justicia tenemos que meter mano”. Es entendible ya que en la Argentina europea no hay lugar para que Amado Boudou, Milagros Salas, Cristobal López y tantos más patriotas que lucharon contra el capitalismo estén privados de su libertad. ¿Algún día entenderán los falsos iluminatis merza argentinos que no hay presos políticos? Lo que hay son políticos presos. Lo que busca el cristinismo es la estampilla, es el perdón de la sociedad contra el atropello de la prensa ante la figura de la reina madre. Lo que quieren es el indulto, sin saber que si lo decretan es porque son corruptos y no quieren que la Justicia los investigue.

   Pero la dama de negro, ciega e imparcial de vez en cuando se corre la venda haciendo que el mayor problema de la Argentina no sea la inflación ni la pandemia, sino la corrupción a escalas pornográficas, a serie de ficción, y el incumplimiento y la negación de la justicia hacen que la serie sea de terror.

  Algo no está bien. Huele mal. La sociedad está rota y eso es difícil de subsanar. No se puede apoyar y dar como normal que no haya clases, que las familias no tengan una voz de mando y alguien que marque el rumbo. Los jóvenes deben saber que hay otra realidad, que a las autoridades se las debe respetar, que el himno es sagrado y se lo debe entonar. Frases como: “Nadie es la patria, pero todos lo somos” o “Tu derecho termina donde empieza el del otro”, deben estar tatuadas y de ser posibles recitadas dos o tres veces al día.

   El Instituto Patria, dirigido por Cristina Fernández de Kirchner y el clan de adoradores de la reina madre, lo que menos hacen es darle honor a su nombre, aunque para algunos de ellos la Nación nació en 1946, pegó el estirón en 1973, tuvo su infancia en 1994, creció y terminó de formarse en el 2003 mientras otros aseveran que se gestó en el 2001 para nacer dos años

más tarde.

  Lo que todos sabemos es que desde ese mismo Instituto repleto de letrados y cultos se forjó una alianza presidencial entre él y ella. La sumatoria de esa jugada mágica dio como resultado que él asumiera el poder pero que ella tenga el control del mismo. Una especie de Cámpora-Perón pero en una versión más pro. Más Nac & Pop. Ahora lo que se busca desde esa mesa de lucidez intelectual es terminar de forjar y de sellar la República en su totalidad con el padrinazgo de ella para con él. Claro, usted pensará que ahora sí, llegará el momento para que Alberto se ponga el saco y sea quien deba ser pero se equivoca una vez más ya que no estaría en los planes del panal. Para él la suerte ya está echada. Es desgastarlo y exprimir su jugo al máximo para que sea justamente Máximo Kirchner quien atienda el juego pero no desde la play, sino desde Balcarce 50.

Mientras todo esto sucede en Peronia, desde la oposición buscan señalar y empañar todo lo que haga el gobierno. La mayoría de las veces tienen razón pero los pasados cuatro años tampoco es que estuvimos viviendo en Finlandia ni mucho menos. Horacio Rodríguez Larreta busca ser uno de los  pocos políticos coherentes que buscan un lugar en las elecciones de medio término que se darán este año. Párrafo aparte: El proyecto para la suspensión de las PASO fue presentado oficialmente el 11 de diciembre en la Cámara de

Diputados por el legislador tucumano, Pablo Yedlin, y cuenta con el respaldo de al menos 19 gobernadores. El Poder Ejecutivo, en tanto, no da certezas sobre el posible tratamiento de este tema en sesiones extraordinarias. Si bien hay una regla implícita de que la Ley Electoral no se modifica en año de elecciones, los gobernadores apuestan a que la normativa se trate a principios del año que viene por la situación excepcional que se vive por la pandemia de coronavirus. Dentro del oficialismo hay posiciones encontradas y algunos sectores ya se posicionaron en contra de la suspensión de la instancia electoral creada por el Congreso en el 2009 bajo el gobierno de Cristina Fernández.

   La pandemia y la mala gestión de Alberto Fernández hicieron recapacitar a la actual vice para que esa brillante idea esta vez brille pero por su ausencia.

   Lo que tampoco brilla es el plan para frenar los casos de COVID 21 ya que la idea madre y el discurso plata o muerte no se pudo sostener haciendo que hoy el Presidente evalúe realizar un “toque de queda sanitario” para contener a los jóvenes ya que no logran hacer que no vayan a una fiesta clandestina que se aglomeren en las playas. Si el plan es disipar a la gente en cuatri por la costa atlántica… estamos jodidos. Si el plan A era el único que existía y no hay forma de que los cerebros que nos deben cuidar no estén a la altura de gestionar… vamos camino al abismo y no habrá más que apelar a cuidado personal. Gracias por los consejos y las ganas de querer cuidarnos pero este periodista no confía en usted y su rol dentro del Estado y menos en usted desde la torre de marfil y mucho menos en las máximas dentro de las esferas del poder que buscan promover la adultez que según usted comenzó en el 2003.