¡OH, LOS PELUQUEROS…!

El 25 de agosto ha sido instituido como el «Día del Peluquero». Oficio cortesano, el de los peluqueros fue siempre ocupación de categoría, con arte requerido por reyes y por nobles, que siempre comenzaron, cuidando su figura a partir de la cabeza.

  Maestros en el arte de componer, aderezar y adecuar pelucas fueron en las cortes casi nobles, con privilegios y prerrogativas que le otorgaban las cercanías de los señores y el hecho de poner el arte de sus manos sobre las cabezas pensantes de los reyes. Sin que lo impusieran las leyes pero amparados por las costumbres, en las colonias españolas de América, virreyes, gobernadores y cabildantes contaron siempre en su «corte» a los peluqueros.

    En el nacimiento de la Villa de Luján, al realizarse en 1755 el censo de oficios, el hecho de carecer la población de peluqueros, hizo que D. Juan de Lezica y Torrezuri, el gestor de la Villa y de su Cabildo, debiera contratar por sus propios medios a un peluquero de Buenos Aires, con el fin de atender la peluca de los regidores que, como representantes de la autoridad real, debían parecer como tales «comenzando por la cabeza». Por muchos años, la Villa de Luján, con cabildantes y regidores, con cárcel pública y escuela pública, con estandarte real y con casas capitulares, no tenía más que un peluquero, que no daba a basto para peinar y componer las pelucas de los miembros del Cabildo. Hasta que un enojoso incidente con la autoridad eclesiástica, por demora en su presencia en las ceremonias religiosas, precisamente por imposibilidad de que un solo peluquero atendiera todas las pelucas, hizo que el Cabildo, presidido en 1797

por el doctor Francisco José de Ugarteche, contratara en Buenos Aires los servicios de dos peluqueros para tranquilidad de todos.

   Recién para 1926, tuvo Luján su Centro Patrones Peluqueros, surgido el 16 de junio de ese año. La reunión constitutiva se realizó en el Café Tokio.

  Vale recordar los nombres fundadores: Tercilio Solazzi, Juan Avato, Bartolomé Miguel Pastor, Alfonso Marino, Demetrio Avato, Pablo Bos, Ramón Aguilar, Carlos Aguiar, Luis Schiaffi, Miguel Galardo, Emilio Fresotti, Antonio Barani, Félix Silva, Alejandro Degeorge, Valentín De Miguel, Luis Paradiso, Oscar Pagano, Juan Tocci. Antonio Cortada y Carmelo Guglielmelo, siendo su primer presidente D. Tercilio Solazzi.Tuvo este Centro diversas alternativas con el correr de los años surgiendo nuevos nombres en sus cargos. Pero quedan, hoy como ayer, los peluqueros – hombres y mujeres – depositarios de una labor que viene de lejos y que conserva su trascendencia social.