RECUERDOS DE FAMILIA – BUDÍN INGLES

Una Nota de Gabriela Raffo
Llega el invierno y en muchas panaderías y cafeterías ofrecen miles de productos con nombre extranjeros lemonpie, cheesecake, brownie…  Ningún pastelero, chef o panadero que se precie olvidaría tenerlos en sus marquesinas. Pero en estos tiempos en que se  revalorizan las antiguas recetas familiares, han condenado al ostracismo al pobre budín inglés.

Es hermano de la torta galesa y pariente lejano de todas las tortas de frutas que se preparan en América. Aunque tiene una fuerte impronta del legado de los inmigrantes ingleses, galeses y escoceses que llegaron a la Argentina

Podríamos decir, que el budín inglés es básicamente una preparación hecha con frutas abrillantadas (confitadas) o fresca troceada, frutos secos y especias, y adicionado algún tipo de licor como el coñac. En algunos países se decoran con cubiertas de glasé, crema o chocolate y rematado con frutas secas y frutas confitadas como cerezas.
El budín inglés es una confitura tradicional anglosajona. En esta cultura, no existe celebración como la Navidad o los casamientos, en donde falte esta delicia. Antiguamente se preparaba con seis meses de anticipación, ya que se lo consideraba como un amuleto que curaba todos los males. Eso se debe a que era llevado a la Iglesia para que el sacerdote lo bendijera. En la Cena Navideña, cada miembro de la familia comía un trozo y el resto era guardado para entregar en el momento que se necesitara a personas o animales enfermos.

La receta más antigua conocida data de la Antigua Roma que contenía semillas de granada, frutos de pino y pasas de uva mezcladas en un puré de cebada. En la Edad Media se agregó miel, especias y frutas de conserva. Allí fue cuando comenzó a usarse su otra denominación… «Pastel de fruta».


Pero porque esperar a fin de año o estar enfermos, si podemos celebrar hoy y reconfortarnos con esta receta que fue relegada injustamente a ser un artículo industrial que rellena las cajas navideñas.

Por ello quiero compartir mi receta familiar. En esta estación del año, mi mamá hacia grandes cantidades que freezaba pensando ingenuamente que durarían todo el mes. Por ello, recordando a aquellos tiempos, comparto su receta.

INGREDIENTES

200 g de manteca

200 g de azúcar

4 huevos

300 g de harina leudante +1/2 cdita de bicarbonato

1 cdita. de extracto de vainilla

1 cda. de coñac (opcional)

1 taza de nueces

1/2 taza de frutas abrillantadas

1/2 taza de pasas de uva sin semillas

Preparación
Batir la manteca con el azúcar hasta que quede cremosa.

Incorporar los huevos de a uno y continuar batiendo hasta integrar muy bien.
Incorporar la harina leudante con el bicarbonato, previamente tamizados (en su defecto reemplazar por harina 0000 +2 cucharaditas. de polvo de hornear.)
Agregar el extracto, el coñac y las frutas, previamente pasadas por harina y picadas groseramente. También se puede perfumar con un poquito de cáscara de limón .Si no les gustan las frutas abrillantadas se puede reemplazar con pedacitos de dulce de membrillo o chips de chocolates.

Volcar la preparación en molde para budín en mantecado y enharinado. Cocinar en el horno precalentado a temperatura moderada durante 1 hora aproximadamente o hasta que, al insertar un palillo, salga seco.

También se puede separar en budineras de papel más chicas de las cuales pueden salir entre 3 y 4  unidades. Se cocinarán en aproximadamente 40 minutos, dependiendo del tipo de horno y del tamaño del molde. En este caso podríamos desempolvar la antigua costumbre anglosajona y obsequiarlos como ofrenda de buen augurio a nuestros seres queridos o freezarlos envueltos en film, si tienen la suerte de no tener una familia muy glotona.