SEGURIDAD Y LIBERTAD DE TRANSITAR

Me acuerdo cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias Económicas en plena época de la dictadura, que nos cuidábamos de no estar hablando en las esquinas a la salida de la facultad para evitar cualquier tipo de problemas. La dictadura fue una experiencia durísima para todos los argentinos, y justamente por eso es que cuando arribamos a la Democracia, nos sentíamos tan felices, hoy después de muchos años, siento que, con este Pandemia, o Distanciamiento Social, estamos con temor de salir, porque no sabes que va a pasar si te piden los documentos, o el pase para circular, porque quienes tienen esa tarea, en muchos casos se creen que tienen todo el poder, y no es así.

El caso de esta señorita enferma de Cáncer de Mamas, en Córdoba, de nombre Solange puso al descubierto la falta de humanidad, de criterio común, de una prepotencia para ese padre y una tía discapacitada que querían de alguna manera despedirse, no estamos en Estado de Sitio, pero se asemeja.

Quienes nos gobiernan nos tratan de loco, porque un DIA salimos a pedir por la República, nos tratan de “aluvión psiquiátrico”, destrato a los argentinos, que no tiene parangón.  O tener temor a que nos asalten y perdamos nuestra vida, porque cuando liberaron a los presos no pensaron, que ellos no iban a buscar trabajo, sino que van a realizar lo único que sabían, robar.

Los jubilados son atacados en sus domicilios, donde además de robarle, los castigan con maldad y violencia, y ante eso no pasa nada. La seguridad para los habitantes de la provincia no existe, me han contado que pasando por un banco de la calle Maipú, una persona paso en su auto y vio dos caras raras, entonces llama a las autoridades y resulta que uno de ellos tenía pedido de captura.

La inseguridad en la provincia de Buenos Aires, es moneda de cuenta, el Ministro de Seguridad, brilla por su ausencia, se dedica a la campaña para el 2021, la mejor campaña seria que trabaje por la seguridad de quienes viven en la provincia. Quieren callar a los periodistas, si no hay libertad de prensa, no hay Democracia.

Habiendo trabajado desde los 18 años, porque aprendí que todo se logra con trabajo y honradamente, hoy jubilada sigo trabajando porque esa fue la escuela que tuve de mi madre. Yo no pienso en mí en cuanto a las consecuencias que van a quedar de esta pandemia, económicas, sociales, psicológicas, va a ser un desastre, y no parece que a los que nos gobiernan le interese mucho, yo si pienso, en mis sobrinas nietas y en todos los niños argentinos, que futuro se les deja. No podemos estar peleando en la situación en que estamos en promulgar una Reforma Judicial, a medida de personas que quieren esquivar la Justicia, eso nos habla de impunidad, corrupción.

De que Democracia me hablan, quiero que actúen en consecuencia, nuestro Presidente, hace oídos sordos a la demanda de una gran porción de la Argentina, los trata de gritones, y no entendí porque lo único que hicieron fue salir con banderas celestes y blancas y cantar nuestra canción patria.  Pienso que esta Argentina amada, no es la que soñé cuando estudiaba en la facultad, todo lo contrario., vamos de mal en peor.

Estamos en el ranking de los países más miserables, estamos en el segundo lugar, después de Venezuela, y eso duele. Argentina que alguna vez fue el granero del Mundo hoy da pena. Tenemos un suelo rico por donde se lo mire, y hay gente que se muere de hambre, cuando me dicen yo planto en cajoncito y cultivo tomates cherry, entonces lo que sucede es consecuencia de la mala administración de los gobiernos y de esa cosa que tenemos los argentinos, de no querer unirnos para llevarlo adelante.

La Justicia. un poder que debe ser súper independiente no escapa a ello, hay jueces dignos, pero otros se venden al mejor postor, la política jamás tendría

que intervenir en el Poder Judicial. La Vicepresidenta busca mediante todos los artilugios de salvarse de las causas judiciales, pero debería presentarse y defenderse como cualquier ciudadano.

Vivir en la Provincia de Buenos Aires, está difícil, por la inseguridad, por que quien nos gobierna de alguna manera esta cercenando nuestra libertad de ciudadano.

En cambio, en las provincias, la vida creo que se torna más fácil, más llevadera, lejos de esta locura, todo es mejor.

Cada día que pasa es como que las garantías constitucionales se van diluyendo, y eso nos preocupa a todos, seria indispensable que quien nos gobierna piense en las promesas de campaña y reflexione, las personas que piden vivir en democracia no están pidiendo nada especial, pero si indispensable para vivir, no queremos vivir encerrados como presos, queremos gozar de nuestra libertad, como manda la Constitución Argentina, con los recaudos que impone la situación imperante.

Es bueno recordar estos principios que nunca deben ser cercenados por ninguna autoridad gobernante.

Valores Fundamentales en una Democracia

La democracia, como sistema político moderno, es una forma de vivir en sociedad, que solo es viable si se fundamenta en un conjunto de valores, como la libertad, la igualdad, la justicia, el respeto, la tolerancia, el pluralismo y la participación. Estos valores, que son fundamentales para su funcionamiento, son el resultado de la evolución de nuestras sociedades. A continuación, te exponemos los 7 valores más importantes de la democracia.

Libertad: La libertad es fundamental para un sistema democrático, pues garantiza al individuo la posibilidad de autogobernarse. Esto significa que una persona no está obligada a asumir o acatar aquellas obligaciones o vínculos que no acepte como válidos.

La libertad garantiza al individuo participar voluntariamente en las acciones y decisiones políticas que le atañen. Sin embargo, la libertad no puede ser limitada; acaba donde empieza la de los otros.

En una democracia, la libertad, como forma de participación política y social, se traduce en libertad de expresión, de pensamiento, de reunión, de asociación, de manifestación, de sufragio, etc.

Igualdad: La igualdad es un principio según el cual el Estado debe garantizar que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y obligaciones, sin favorecer o menospreciar a uno u otro individuo o grupo.

En la vida política y social de una democracia, se debe respetar el derecho de todos sin importar el color de piel, el sexo, la religión, el origen o el poder adquisitivo.

En la igualdad no hay, para el Estado, ricos o pobres, mejores o peores,

Justicia:  La justicia, el Estado de derecho, la legalidad y su institucionalidad, permanencia y estabilidad son fundamentales para la existencia de una democracia, ya que esta no puede existir si no hay respeto a los derechos y las libertades de los ciudadanos…

Respeto:   Dentro de una democracia, las relaciones a nivel social e interpersonal deben encontrarse dentro de un marco de respeto mutuo. El respeto no solo es fundamental para la convivencia armoniosa, sino también para que haya justicia, libertad, igualdad, tolerancia y pluralismo.

Participación: La participación es un elemento clave del sistema democrático, pues gracias a esta el poder reside en el voto, que es una manifestación de la soberanía popular.

En la democracia, todos tenemos derecho a participar con propuestas e ideas y a someterlas a consulta para elegir, bajo el principio de la mayoría y el respeto a su voluntad, qué rumbo tomar como colectivo.

Pluralismo: El pluralismo supone el reconocimiento, respeto y valoración de la diversidad y la complejidad de los individuos y los grupos que forman parte de la sociedad.

Ciertamente, ante la ley y ante el Estado, todos somos iguales, sin embargo, en la realidad todos tenemos intereses, necesidades, puntos de vista, creencias o ideologías diferentes.

El pluralismo abraza esa realidad, pues entiende que no puede haber una sola concepción del mundo, y que la realidad social es múltiple, como los individuos que en ella coexisten.

Rosa Impini