Me suena el tonito del whatsapp justo cuando estoy con las manos súper enjabonadas y no puedo atender. Como estaba esperando el mensaje medio urgente de un cliente me las enjuago y miro la pantalla: otra cadena más. La foto de una chica rubia, cara aniñada y abajo un texto: “Esta es mi hija Luisa Corte García, no sabemos nada de ella desde el domingo cuando salió de casa para ir a comprar al almacén y no regresó. Estamos desesperados. Si la ve por favor de aviso a la policía inmediatamente. Compártelo, solo te costará unos segundos y podrás hacer un bien enorme”.
Mensajes de esos recibo por distintas vías unos 15 por día. Algunos vía facebook, otros vía whatsapp y (ya muchos menos) vía mail. Los temas son muy variados: búsquedas de personas, otros ofreciendo frascos de alguna droga carísima contra alguna enfermedad que están a punto de vencer, otros anunciando que el servicio va a dejar de ser gratuito y van a cobrar 50 centavos (nunca se sabe de que, si de peso, de dólar o euro) por mensaje o publicación. No dudo que la gente lo reenvíe con la mejor intención pero a veces se entremezcla mucho las búsquedas u ofrecimientos verdaderos con los falsos y esto resulta desfavorable. El nombre técnico de estos falsos mensajes es HOAX y su definición según wikipedia es: “Un bulo o noticia falsa es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. El término en inglés «hoax», con el que también es conocido, se popularizó principalmente en castellano al referirse a engaños masivos por medios electrónicos, especialmente Internet.”. Por qué aclaro unos renglones más arriba que es desfavorable? Simplemente porque la gente pierde credibilidad en esos mensajes… y no todos son falsos. El efecto negativo que tiene es que se corre el riesgo de perder una herramienta muy valiosa. Por ejemplo, hace unas pocas semanas una adolescente de 13 años oriunda de la localidad de San Martín (Mailén) estaba perdida, la búsqueda se viralizó en las redes sociales y apareció sana y salva en Capital Federal.
Pero, como saber si una cadena es real o es un hoax? Tenemos al menos dos métodos. Por un lado analizar un poco el texto: debe contener datos precisos. La falta de ellos debe hacernos desconfiar. En el mensaje del ejemplo no indica en que ciudad, barrio o pueblo ocurrió (casas y almacenes hay en todos lados), no se indica fecha (más allá de que fue el domingo) y tampoco se especifica ningún número de teléfono al cual contactarse. Puede ocurrir a veces que hay una búsqueda real pero que la persona ya apareció y el mensaje sigue circulando por meses, justamente por no tener la fecha precisa en que ocurrió el hecho. Otro de los métodos es el buen amigo Google: tomarse unos minutos para entrar en www.google.com y allí poner, por ejemplo, el nombre y ver que aparece. Si es una búsqueda de persona seguramente aparecerá entre los primeros resultados. Si no aparece, lo más probable es que se trate de una falsa cadena.
Volviendo al mensaje del ejemplo, yo lo compartiría (previo chequeo) si dijera: “Esta es mi hija Luisa Corte García, no sabemos nada de ella desde el domingo 20/11/16 cuando salió de casa para ir a comprar al almacén y no regresó en el Barrio Don José de Caseros. Estamos desesperados. Si la ve por favor de aviso a la policía inmediatamente o llame al 15-5555-1210. Compártelo, solo te costará unos segundos y podrás hacer un bien enorme”.
Aclaro, no estoy diciendo que no haya que compartir las cadenas! Solo que hay que chequearlas un poco antes.
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