UNA NOTA DE MARGARITA ELIAS

El numeroso grupo de personas que se ponen la nariz de payaso y elcolorido ambo para convertirse en “doctores de la alegría”,se distribuye por distintas instituciones de nuestra localidad para cambiar la amargura por una dosis de amor.
Las habitaciones del Hospital Municipal se han convertido en bailantas, naves espaciales, programas radiales, días de pesca y hasta en la casa de la niñez que, los más grandes, pueden recordar gracias a la labor de los “Payamédicos”.
En sus “intervenciones” que duran 60 minutos, roban risas, abrazos y caricias para el alma a aquellos que están atravesando por algún tipo de problema de salud. Este grupo de vecinos que han realizado el taller correspondiente, hoy se divide en tres “dispositivos” oficiales: el Hospital Nuestra Señora de Luján, Hogar Padre Varela y el formato “Payadomicilio”. Lucen por los pasillos su colorida vestimenta, entre faldas y pantalones amplios, pelos alborotados, nariz grande, redonda y su ambo de “médico”, blanco, brillante… Una verdadera “revolución de alegría”. Agustina, Ana N., Julia, Ana B. Vero, Javier y Lucía, algunos de los integrantes del equipo, aseguraron con total emoción que es más lo que ellos reciben que lo que pueden llegar a dar.
- ¿Por qué la elección de ser Payamédico?
- AGUSTINA: Eso tiene que ver con decisiones personales de cada uno. Uno por ahí los ve, conocela historia o lo que sea. Cae en la formación sin saber con lo qué se va a encontrar y aun así termina el taller sin saber con qué tipo de cosas se va a encontrar una vez que se empieza en un dispositivo. Y también tiene que ver mucho con el grupo en el que uno está y nosotros por suerte acá tenemos un grupo hermoso. Siempre decimos que somos como una gran familia y eso te impulsa mucho más a seguir.
- VERO: La sonrisa cura. Un instante de alegría te genera un estado más alto de nivel inmunológico por 24 horas. Potencia la endorfina. Vos podes brindar ese momentito a esa persona que la está pasando mal, por un ratito salir, desdramatizar ese ámbito hospitalario.
- JULIA: Además de actuar, uno llega a un lugar como es el hospital y puede hacer un acto solidario. La presencia del “Paya” causa o produce una sonrisa en el otro que a uno lo potencia, se transmite esa vibración.
- ¿Sucedió alguna vez que una visita se les haya hecho dificil?
- LUCIA: Hubieron momentos que algo no logró completar la producción y venís cargado, o lo que sea. Más de uno la ha pasado mal, ya sea por ejemplo por haberse encontrado con alguien que le hizo recordar a otro que quería mucho y que no lo tiene más o situaciones similares.
- JAVIER:Nosotros lo llamamos “capturas” a eso. Estar en el personaje pero pasa algo que te lleva un instante al real tuyo. Hay que tratar de salir en el momento. Por lo general tratamos de nunca salir solos, siempre salimos en dupla o en tripla porque ante situaciones así, está el compañero que te saca.
- ¿Cómo toman la indiferencia de aquellos que por alguna situación no se interesan por su presencia?
- AGUSTINA :Nosotros lo vemos como producción. Vos imagínate que estás toda la semana internado, en una cama y tenes que bancarte que venga una enfermera y que te pinche, que venga otra persona y que te prenda la luz cuando estás durmiendo, que vengan a darte la comida y vos no la querés… estás todo el tiempo diciendo “sí, sí, sí…”, llega el Payamédico y le decís “¡no!”. Ese descargue de decir “no”, le da la oportunidad a la persona de sentirse bien en ese momento. Es por eso que no lo vemos como algo malo. No lo vemos como un rechazo ni lo tomamos personal.
- Desde su lugar, ¿cómo ven el estado en el que están las instituciones?
- ANA B: Desde mi persona, terrible. Pero si se lo preguntas a un “Paya”, ve todo lindo.
- JAVIER: Nosotros convertimos una habitación que ves toda descascarada en, por ejemplo, un boliche bailable como nos sucedió hace poco visitando a un niño. Tratamos de sacarlos de lo real para llevarlos a otro mundo.
- ¿Qué tiene de diferente su Payamédico de su persona?
- LUCIA: Todo. Es sacar a flote lo que queremos ser. Por ejemplo, mi “Paya” es mucho de lo que yo quiero ser o de lo que siempre quise ser, de ir sin miedo a todos lados, de no tener miedo a quién te mira y quién no te mira, no tener vergüenza, de ir con un poquito de locura, con un poquito de espontaneidad. Yo amo tanto a mi “Paya”, realmente la admiro.
- ¿En qué cosas de su vida se produjo un antes y un después de ponerse la nariz de payaso y el ambo?
- VERO: Todos vivimos cosas difíciles, pero te produce un cambio de actitud y elegís ser feliz.
- JAVIER: Valoramos más la felicidad.
- LUCIA: En lo personal, en la forma de comprender las cosas. Esto, aunque no quieras, te transforma.
- JULIA: Haber podido mantener a esa niña intacta. La despertaste. Y una vez que la despertaste, necesitas que llegue el viernes para manifestarlo. Un amigo me dijo: “Flaca, desde que sos Payamédica, estás diferente, como si te hubiese florecido el alma”. Tenes la nariz todo el tiempo porque generas en el otro otra actitud de ver lo que tenga delante por más negativo que sea, vos generas eso y ayudas a que el otro lo afronte desde otro lugar.