Festival de la Fe y la Historia

La comunidad lujanense contiene una serie de características específicas que lo definen como tal, como son la fisonomía de ciudad, la historia, la economía, la política, tradiciones y costumbres etc. que todas juntas configuran su cultura, su identidad de pueblo, de comunidad. Este concepto no ha sido estático, sino que ha cambiado o sea a transformado en dinámico, y fue expuesto a las múltiples influencias tanto internas como externas de cambio, en virtud de sus propias interacciones. La identidad de Luján por tanto no se puede definir como esencia, sino como proceso, algo que está siempre en construcción. Existen otros factores que fueron condicionando su identidad y por desgracia muchas de ellas no fueron por procesos naturales si no por políticas sociales inadecuadas, la conurbanización de nuestra ciudad, los cambio político y económicos fueron fundamentales para dicho modificación del espectro de la sociedad. Estos cambios que afectan a la identidad son de tipo evolutivo y pueden ser sincrónicos (en un momento dado) o diacrónicos (a lo largo del tiempo). Podemos afirmar por tanto que existe por lo general una fuerte relación en el desarrollo de la identidad entre fenómenos exógenos y sincrónicos y fenómenos endógenos y diacrónicos. Es decir, los cambios que se produjeron en esta comunidad son más rápidos y en un momento fueron provocados por la mala política y los más lentos que debieran sido a lo largo del tiempo, fueron menos determinantes al cambio abrupto que sucedió en la propia comunidad.

Elección de la Reina de la Primavera
También hay que considerar la identidad lujanense como una asimilación de valores y pautas de acción que adoptaron las personas y que los asumieron como propios, no como resultado de una denominación de origen o toponimia, sino como conciencia de pertenencia a dicha comunidad. En este sentido la identidad de un gran dinamizador de fuerzas en interacción empujando o frenando en distintas direcciones, en una relación dialéctica desde el interior y con el exterior que son las que van conformando la idea de conjunto, de sistema abierto y dinámico expuesto al juego de tensiones y conflictos, de intereses y expectativas que determinan la personalidad colectiva.
Hechas estas aclaraciones, la identidad no se pierde a pesar de los cambios que hemos sufridos, solo se ha transformado. Las personas siguen asumiendo su pertenencia a una comunidad determinada aunque esta haya cambiado totalmente. Este hecho no quiere decir que se produzca con la aceptación y conformidad de todos, muy al contrario como se dice anteriormente, muchas veces esos cambios fueron forzados y provocan el rechazo de parte de la población, aunque los asuman pacíficamente y con resignación. Obviamente los cambios terminan por asimilarse y acaban incorporándose a la identidad colectiva aunque sea sin agrado. En cualquier caso para la reflexión sobre la identidad comunitaria existen factores de interés generalmente económico que determinan la orientación de los cambios, en el que los sectores sociales más activos e influyentes inciden para que estos se produzcan. Pero esto no quiere decir que sea lo ideal ni lo mejor para todos, estos cambio han provocado mayores perjuicios que beneficios para la mayoría de los memoriosos, así ´podemos nombrar decenas de eventos y constumbres que hemos perdido y es aquí donde nuestra comunidad debe plantearse como definir su identidad y hasta donde aceptar los cambios.
Ya quedaron atrás los encuentros en la plaza colón y los café, los fabulosos desfile de la primavera con la elección de su reina, el festival de la fe y la historia, los corsos multitudinarios, los desfile de carruajes, autos antiguos, los festivales aéreos, y sigue la lista, pero como mencionamos al comienzo de la nota, la dinámica de esta ciudad ha cambiado a tal punto de ser la única ciudad que no posee una festividad propia o autóctona, sino es externa, debido a las diferentes peregrinaciones. Y estos cambios, que como sociedad llegamos a una identidad que muchos políticos quieren tener, es tan distinta a la que muchos lujanenses han conocido, que vale preguntarse.
¿Esta identidad de pueblo es mejor a la de antaño?

Desfile de Autos Antiguos