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ESCRIBE: HERNAN LIONEL

Adriana Oviedo (40) es desde hace más de cinco años la directora del Centro Odontológico de Luján y también de una clínica de Capital Federal. Su llegada a la ciudad, su inclusión en la política, su visión de la situación del Hospital y sus añoranzas serán los ejes de esta entrevista.
Aunque su partida de nacimiento diga que nació en la provincia de Formosa, que parte de sus estudios los realizó en Córdoba y que a los 22 se vino a Buenos Aires para capacitarse y para crecer profesionalmente, ella asegura que Luján es su lugar en el mundo. Devota de la Virgen y amante de la calidad humana que hay en la ciudad son los ingredientes necesarios para hacer pie y quedarse a vivir en paz, algo que sólo le produce cuando visita la Basílica.
-¿Por qué odontología?
Quería estudiar algo para ayudar al ser humano, estaba entre medicina, kinesiología y odontología y opté por la última. Al principio estudié en Córdoba y luego en Buenos Aires, en la Asociación Odontológica Argentina a nivel profesional académico. En Capital Federal, vivía con unos familiares y mientras trabajaba en el Hospital Churruca, haciendo guardias sábados, domingos y feriados seguía estudiando y así pude lograr mi nivel académico.
- Tu profesión te lleva a seguir perfeccionándote.
Claro, es por eso que sigo estudiando ya que el avance de técnicas y el de la tecnología no dan tregua.
-¿Trabajas en el Hospital de Luján?
No, en su momento fui para ofrecer ayuda en el sector odontológico. Viví la situación desde afuera, no desde adentro (remarca) y es por eso que cuando uno está afuera intenta cambiar el mundo, una bien distinta es cuando te abren la puerta. Hay muy buena calidad humana y buenos profesionales pero lo que falta es una solución organizativa y gestión política. El que ingresa a trabajar en el hospital lo hace de corazón, sabiendo que hay baja en insumos, en aparatología, y para eso se necesita dinero, nadie regala nada y en el hospital falta mucho.
- Distinta es la situación de un privado.
Sí, en la parte privada uno paga y el que no puede… es ahí cuando uno debe decir vaya al hospital que lo van a atender.
-¿Qué es lo que más le falta al Hospital?
En Luján no hay trabajo en equipo ni coordinado entre los privados y lo público. No hay una Dirección Odontológica para trabajar en conjunto, para evaluar en qué lugares se atiende, a quien y dónde derivar un paciente. Algo fundamental.
- ¿Te gusta la política?
Me gusta la parte de gestión. ¿Se hace?, ¿no se puede?, ¿qué hay que hacer para que se pueda?, ¿se gestiona para que se pueda? Y si no se llega, ¿vamos por la parte solidaria para que esa meta sea alcanzada?
-¿Y lo que no?
Lo que no me gusta es te ner que negociar y menos cuando hablamos de salud. Tampoco me gusta que los colores políticos no se pongan de acuerdo para llegar a un objetivo sin dejar la política en sí misma.
-¿Cuál sería el objetivo?
Por ejemplo, tener una guardia odontológica y que la respuesta sea no tenemos dinero… Creo que lo primero sería hacer un diagnostico de la situación, hacer una lista y realizar un presupuesto. ¿No se sabe?, ¿se podría? Alguien se tiene que sentar, hacer un informe y luego ir a tocar la puerta de quien sea necesario para lograr lo que sea requerido. Si no ¿Hacemos un evento solidario para equiparnos de elementos odontológicos?
-En la política el no se puede no existe. ¿Lo ves igual?
En Luján entiendo que hay muchas cosas para solucionar y la idea es plantear metas y empezar a solucionarlas paso a paso. Un día se acercó un político a mi puerta, Leonardo Boto (Concejal del Frente Para La Victoria) y lo primero que le cuestioné era qué hacia él como Concejal por la odontología en la ciudad y él me devolvió la pelota preguntándome ¿por qué siempre se quejan y no vienen a colaborar?, porque los políticos también necesitamos ayuda, dijo. Entonces le contesté mañana voy a primera hora.
-¿Fuiste?
Por supuesto.
-¿Qué le planteaste?
Lo primero que hay que hacer es tener asistentes, le comenté; ya que anteriormente había colocado un aviso porque no tenía gente preparada; y me contestó con otra pregunta: ¿por qué no brinda usted un curso a nivel solidario?, ¿por qué no capacita gente y la integra donando parte de su tiempo? Al fin de semana siguiente armamos un curso de capacitación con la colaboración del Centro de Estudios Luján 2020 y fue un éxito.
Ahora si me preguntás si lo hice para ayudar a Boto, para beneficio propio o para capacitar gente, la última es la respuesta. Es que es verdad, siempre nos quejamos y no hacemos nada.
-¿Alguien más te brindó ayuda?
Conté con el respaldo del Cuerpo del Centro Odontológico quienes se portaron de diez y no me dejaron sola.
- ¿Muchos inscriptos?
Se inscribieron más de 200 personas y al día de inicio tuvimos que organizar otra capacitación. A la mitad del curso muchos dejaron y otros finalizaron y hoy en día tenemos trabajando a gente que realizo el curso gracias a la primera vacante que se abrió.
-¿Te gustó ese nuevo rol?
Me gusta donar parte de mi tiempo para ayudar a la comunidad. No solo en mi área, también en otras en las cuales no estoy formada.
-¿Por ejemplo?
En la última inundación colaboramos un montón juntando donaciones y llegando a barrios muy necesitados. Y dentro de la odontología lo hicimos a través de la higiene dental aunque muchos se reían porque, obviamente no era una prioridad, pero hubo más de un nene que nos pedía un cepillo dental. Por suerte, conseguimos montones de insumos.
-¿Te gustó esa incursión?
Me encantó la articulación. Levantar un teléfono y conseguir lo que era necesario. La gestión. Lo que no me gustó, es que te asociaran con un color y no te aceptaban la ayuda. Me tocó ir a instituciones públicas que no me dejaran entrar, volví al consultorio, me cambié la ropa y me fui de ambo y les dije que mi intención era AYUDAR y nada más. Recién ahí me dejaron ingresar. Ahora, ¿hay que llegar a eso? Pero bueno, el objetivo de ayudar a la comunidad fue logrado.
-¿Un consejo que le darías al adolescente de hoy?
Le diría que nada es gratis en la vida. Primero ante todo está la educación la cual es un arma fundamental para salir adelante.
-¿Y a la sociedad?
Dejen de quejarse y hagan