Próximo a cumplir 100 años ya que por decreto n°1362 bis de fecha 31 de diciembre de 1917, el interventor en la Provincia de Buenos Aires, Don José Luis Cantilo, dispuso que se destinara el edificio del Cabildo de la Villa de Luján y el Real Estanco de Naipes y Tabaco conocido como la “Casa del Virrey”, para ser sede del Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, encargando al Ingeniero Martín Noel la restauración del edificio, el Complejo Museográfico “Enrique Udaondo” que en realidad se inauguraría el 12 de octubre de 1923, necesita hoy del apoyo de toda la ciudadanía lujanense ya que no basta con solo el arduo trabajo de las autoridades del museo y del poco personal que dispone, para mantener el funcionamiento de todo su potencial y tampoco poder recomponer la parte edilicia, que tanto el tiempo como las inundaciones le han dejado secuelas graves para el hermoso museo que poseemos.
No nos debemos olvidar que el patrimonio monumental de edificios, y acervo museológico ha sido destacado por la República Argentina, con la declaración de sus tres Monumentos Históricos Nacionales: La Casa Cabildo: fue sede del Cabildo de la Villa de Luján y es considerada “Hito 0 de la Argentinidad”. Por ella han pasado también otras instituciones de importancia local y regional (Intendencia, Juzgado, Destacamento Policial y Primer Establecimiento Educativo de la Provincia de Buenos Aires), como así también los hombres y mujeres más importantes de la Argentina, que de una u otra forma forjaron y moldearon sus destinos. Es por ello el edificio más importante y valorado del Museo.La “Casa del Virrey”: fue utilizada por el Virrey Marqués Rafael de Sobremonte en su paso por Luján hacia Córdoba, en 1806, llevando consigo caudales reales como consecuencia de la Primera Invasión Inglesa. Esta casa fue sede del Real Estanco de Tabaco y Naipes, primera Oficina Real de cobro de tributos de la pampa y la Casa de Josefa Galarza: fue una residencia particular, considerada como el único exponente de arquitectura civil colonial rural, existente sin alteraciones en la Provincia de Buenos Aires.
Por eso la importancia de involucrarse y no perder lo que nuestros antepasados tanto resguardaron y no debemos quedarnos con solo contemplar el museo sino trabajar para que el legado de don Enrique Udaondo perdure y que todo turista pueda apreciar el valor inconmensurable que nuestro complejo tiene, ya que como decía su fundador “visitar el Museo de Luján es un deber nacional.”
Hoy se puede distinguir la apertura del área 3 que estuvo cerrada por casi 20 años y donde en este momento se puede apreciar una muestra de automóviles históricos y clásicos, además allí se realizó una nutrida exposición con más de 40 vehículos de particulares que impulsaron la inauguración de dicho sector.
Este debe ser el camino que se debe seguir, pero sin la colaboración de todos es imposible se seguir abriendo salas ya que algunas se encuentran con un deterioro edilicio importante que sin ayuda tanto humana como económica es difícil revertir.