UNA NOTA DE HERNAN LEONEL

En el seno del lanzamiento de campaña de Un País, en el salón de eventos de la Avenida Humberto 834, el precandidato, en tercero lugar, a Senador Provincial nos dedicó un momento para dialogar y contarnos su visión sobre la ciudad, sobre el país y lo que espera de cara a lo que será una nueva elección legislativa.
-¿Cómo te encuentra, en lo personal, estas nuevas elecciones?
-Mucho más sereno, pero con la fuerza y el entusiasmo de siempre y tratando de aplicar todo lo aprendido. Además, cada vez uno tiene más responsabilidades a la hora de tomar decisiones, al momento de pensar en articular las estrategias de la construcción política, siendo parte de los equipos que definen las políticas públicas. Por otro lado me encuentro en la militancia con un amigo (Sergio Massa) con el cual nos conocimos en la gestión pública y con mi amiga política y personal que es Margarita Stolbizer, con quien nos miramos y nos entendemos.
-¿Los opuestos también se unen?
-Sí, la cuestión es que se pongan de acuerdo los que tienen miradas distintas sobre distintas cuestiones porque con los que pensamos iguales siempre va a acompañar y está implícita la posibilidad de coincidir, pero cuando hay que sentarse con otro que tiene una visión diferente… es un ejercicio muy rico que te permite aprender.
-¿Esto es lo que sucedió entre Massa y Stolbizer?
-Claro, ellos comenzaron a trabajar con una agenda legislativa sobre distintos temas y que llegaron a una puesta en común, incluso en temas entre los que son muy sensibles como lo es la cuestión de la seguridad o la materia penal.
-¿Tu visión sobre el oficialismo?
-Creo que consolidó una presunción que yo tenía. Ellos toman la gestión del Estado como un modelo de negocio y al vislumbrarlo desde ese lugar, no se tiene la misma sensibilidad que se tiene quien hace y ejecuta la agenda pública desde lo político.
-¿En qué sentido?
-Si a ellos les cierran o no los números, no tiene relevancia de quien está en el medio. Quienes son los beneficiados y quienes los perjudicados. Por eso tomaron la medida de quitarles a las mineras una retención de 300 millones de dólares por año en el momento en el que mejor cotiza la moneda en el mundo y por el otro lado, mantuvieron la presión de ganancias sobre los asalariados.
-¿Está bien que se rectifiquen cuando la medida tomada no es la apropiada?
-Está bien si es así. Pero no cuando realmente querían que así fuese.
-¿Por ejemplo?
-Con el tema de las pensiones a los discapacitados cuando las dieron de baja, el Frente Un País presentó un amparo ante la Justicia y ellos fueron y apelaron. Por lo cual no era un error, sino una decisión que habían tomado.
-¿Cómo ves la postulación de la ex Presidente?
-Cristina cuando objetó y logró que no asumiera como Senador de la Nación, Romero Feris que representaba a la provincia de Corrientes, en su fundamento dice que estaba inhabilitado moralmente por las causas penales que tenía. Ahora Julio De Vido y ella están en la misma situación y sabemos como votaron sus representantes y cierta parte de la oposición para que el ex Ministro siga dentro del recinto.
-Sin embargo cuenta con un gran apoyo social.
-Es producto de la mala gestión de este Gobierno y es el principal responsable e impulsor de su candidatura en orden de tapar su mala conducción. De todas maneras cuenta, como decís vos, con un porcentaje de adherentes que confían en ella.
-¿Al Gobierno le sirve la Polarización?
-Lamentablemente juegan a eso. La Argentina cada vez que se dividió nunca le fue bien. Los países crecen cuando se unen, cuando tienen una mirada común sobre temas que son importantes para la sociedad y que no importa quién gobierne, sino que se mantengan constantes en el tiempo.
-¿Se puede, o es algo utópico?
-Claro que se puede. Se pudo tener una mirada común sobre las Islas Malvinas. No importa quién sea el gobernante de turno, lo importante que todos defendemos la soberanía de las Islas. Esto debería ser en materia social, laboral, educativa y sanitaria. Desde hace más de 40 años los diferentes gobiernos municipales han prometido incansablemente las obras de renovación urbana y de restauración patrimonial, llevando para ello miles de horas discutiendo, analizando, realizando proyectos y anunciando obras que jamás se llevaron a cabo.Hoy vemos esa realidad, años de desinversión, una zona ribereña vergonzosa donde la postal actual no difiere demasiado de tres décadas atrás pero con un un profundo estado de deterioro, como consecuencias del paso del tiempo y, especialmente, de la nula inversión registrada en el zona que fue adueñada por particulares donde la municipalidad estuvo ausente de toda injerencia. Pero no son los concesionarios los culpables, sino basta observar el estado de la terminal de ómnibus, Parque Ameghino, los baños públicos e inclusive los museos que aunque sean provinciales, dejan en evidencia la falta una buena política en turismo y de puesta en valor de todo el sector turístico de la ciudad.
Este proceso de decadencia del aérea histórico basilical era evidenciada ya en la década de los 80 donde por entonces el Intendente Rubén Darío Rampazzi promocionó, mediante una consulta pública, el Programa de Desarrollo Turístico y Mejoramiento Ambiental. En aquella época se mencionaba la construcción de un paseo costanero desde la ruta 7 a la Quinta de Cigordia y la extensión de la rambla sobre el sector de terraplenes, además de -¿Es un Gobierno de transición el actual?
-Hubo un hartazgo durante los doce años K, entre el atropello, la desnaturalización de las instituciones y la corrupción, la sociedad votó contra y no por un partido o una idea política.
-¿Cómo ves a Luján?
-Veo una ciudad abandonada y lamentablemente la llegada de Luciani nos hizo retroceder, ya que se esperaba más sobre un Gobierno nuevo el cual generó buenas expectativas pero bueno, la conclusión luego de seis años es que hay falta de credibilidad en la gestión por lo tanto en Luján necesitamos un Estado que proteja a los sectores más vulnerables; que promueva a los sectores que tienen capacidad económica y con estructuras para fomentar el desarrollo y el crecimiento y en el conjunto hacer la ciudad que todos queremos. Luján tiene mucho potencial y su mayor potencialidad es su gente. Lo que no tiene es quien oriente, quien fije un horizonte para potenciar su desarrollo. Hoy parece una ciudad alquilada…
-¿En qué sentido?
-Viene el Presidente de la Nación, la Gobernadora de la Provincia, el Ministro de Salud y el Intendente se entera por los diarios y eso habla muy mal porque nosotros somos extraños en nuestra propia casa y eso no puede suceder. Nunca pasó en Luján. Acá ha venido Perón, Alfonsín, Menem, Néstor y Cristina Kirchner y siempre la comunidad y las autoridades constituidas fueron parte de eso. Ojo, no comparto la visión de Oscar Luciani pero es nuestro Intendente y eso nos involucra a todos. Por eso no podemos permitir que esas cosas sucedan porque es atentar contra la dignidad de un pueblo.
-¿Te gustaría trabajar los grandes temas desde acá, compitiendo en elecciones locales, ya sea para desde el Consejo o el Ejecutivo?
-Uno siempre tiene en su sueño la posibilidad de conducir y construir con y para su comunidad y a eso lo mantengo intacto. Es una deuda pendiente que tengo, la cual evaluaremos cuando llegue el momento y que tiene que ver con un equipo, con un proyecto y con una conducción. Definidas esas tres cuestiones, tomaremos la decisión correcta, que no va a ser personal sino colectiva.
-¿Te gusta la lista que se formó con la participación del GEN y del Frente Renovador?
-Me llena de orgullo y me da ganas de trabajar con cada uno de ellos. En primer lugar, porque Federico (Guibaud) es un gran laburante de la política y es sencillo en su accionar y eso es muy bueno porque le permite estar cerca de la gente. Por otro lado, esta Eduardo “Cacho” Duarte que es una persona de bien. Está Julia Cortabarria, una joven muy preparada y que se encuentra iniciando su camino y de seguro va a ser una gran dirigente y después está María Cristina Dell’Inmagine que fue la primer persona junto con el GEN que puso en el primer lugar de discusión en la sociedad de Luján el tema de la violencia de género.