Los vecinos de Luján no hemos visto jamás el anuncio de tan gran cantidad de obras públicas como las que se han iniciado y se realizarán en nuestra ciudad y en las otras localidades de nuestro partido.
Pavimentos, redes de aguas corrientes y cloacas, alumbrado público, viviendas, obras hidráulicas, nuevas bombas de provisión de agua, cámaras de seguridad, espacios verdes, y otras nos colocan ante una verdadera transformación del terruño en el que vivimos.
Esta vez, la decisión de los gobiernos nacional y provincial fue revertir la situación de períodos anteriores, donde el Municipio de Luján fue discriminado por no pertenecer –el gobierno local- al partido gobernante. Y se destinaron importantes fondos al financiamiento de obras públicas de beneficio general.
Luján fue claramente perjudicado por el kirchnerismo, a partir del triunfo del Frente Cívico Vecinal –la unión histórica del vecinalismo con el radicalismo- al habérsele retirado las ayudas, las cooperativas de servicios que colaboraban con la limpieza de calles y espacios públicos, los aportes financieros.
Esa verdadera discriminación limitó decididamente al gobierno municipal, pero - peor aún - perjudicó a la comunidad.
La nueva etapa política iniciada en 2015 cambió no sólo la actitud de los otros niveles del gobierno, sino también la forma de contribuir con los Municipios, ya no financiando déficits sino destinando fondos al desarrollo de la infraestructura necesaria.
Tampoco se dejaron de lado las obras básicas - como el agua y las cloacas- que tantas veces se dejaban de lado porque, bajo tierra, “no se veían”, dándosele prioridad por tratarse de servicios esenciales.
Pero, de la misma manera, la provincia y la nación distribuyeron recursos para obras entre Municipalidades no oficialistas, que antes de otorgaban por preferencias políticas y colores partidarios.
Las obras que están en marcha en Luján producirán, sin dudas, un gran impacto social, al mejorar la calidad de vida de mucha
gente, y permitirán apreciar un crecimiento de las zonas con servicios.
Lo que resulta difícil de pronosticar es el impacto político que pueden producir y, en todo caso, si el gobierno municipal encabezado por Oscar Luciani podrá capitalizarlo.
Hoy por hoy, se sabe que los concejales opositores al gobierno local están preocupados por la magnitud de las obras y los efectos políticos que pueden generar.
Mientras tanto, la ciudadanía necesita -y recibió con beneplácito- la noticia de las obras que se realizarán, y espera que la dirigencia política –cualquiera sea su identidad partidaria- las apoye, siguiendo con atención las conductas y actitudes de sus representantes.
Las obras no sólo pueden ser un premio, sino también un castigo.