Las peleas por el posicionamiento terminaron. Y nacieron las listas de candidatos para las elecciones de este año.
Para algunos, la ubicación en el orden de las candidaturas fue cumplir un sueño. Para otros, el resultado fue como arrojar sus expectativas al cesto de los residuos.
Aun así, la mayoría mantiene el optimismo, mientras el gran público recién comienza a despertar ante un reiterado calendario electoral que, año por medio, nos hace participar, eligiendo o siendo elegidos, en el acto más significativo de la democracia.
De todos modos, alianzas de por medio, acuerdos políticos mediante, frentes electorales, adhesiones, abandonos y muchas otras circunstancias, todos los competidores se preparan para la carrera que se viene.
En todos los niveles - nacional, provincial y municipal- se despejaron algunas incógnitas que tenían en vilo al segmento más informado de la población, no tanto a quienes votan sólo por obligación.
Así, se definió que la ex –Presidente Cristina Fernández es, finalmente, candidata a senadora por la Provincia de Buenos Aires, para lo cual creó Unidad Ciudadana; que Florencio Randazzo también ha de competir con el justicialismo por la misma banca; que por Cambiemos va el actual ministro Esteban Bullrich, que Elisa Carrió encabeza la lista en la Capital Federal y enfrentará a Martín Lousteau, cabeza del nuevo espacio político bautizado como Evolución, y a Daniel Filmus, que vuelve a competir por el kirchnerismo.
Mencionamos esos datos, sólo por citar las definiciones más resonantes.
Pero, por cierto, lo que despierta sumo interés entre los lujanenses, es el panorama político-electoral local.
Porque, luego de muchas versiones, comentarios, análisis, especulaciones, conjeturas, análisis y desmentidos, también se develaron los misterios alentados por la imaginación o, a veces, por el deseo de que se hicieran realidad.
Tampoco faltaron los intereses partidarios, las participaciones nada fáciles de definir, las proporciones, las colocaciones, la influencia de las líneas internas, los nombres propuestos, el cupo femenino, la distribución geográfica de los candidatos, la elección de quienes tendrán chances de ser electos, y muchas otras cuestiones que hicieron más complejo el entramado de alianzas y acuerdos electorales.
Pero, finalmente, a la medianoche del pasado 24 de junio, se inscribieron las listas con aspiraciones de ser reconocidas, distinguidas y elegidas por el voto ciudadano.
El Frente Cambiemos, no sin discusiones pero sin abandonar la discreción, conformó una lista única de acuerdo entre sus tres fuerzas integrantes. Encabezados por la Unión Vecinal y su ahora casi histórica aliada local, la Unión Cívica Radical, ambas sumaron representantes del Pro. Paradójicamente el partido de Macri –que ganó las elecciones nacionales y provinciales- se visualiza como el componente más débil del Frente a nivel local.
Los candidatos se en columnan detrás del concejal Fernando Casset (U.C.R.), a quien siguen Alejandra Rosso (U.V.) –hija de un dirigente histórico del vecinalismo y actual Secretaria Privada del Intendente municipal, Oscar Luciani-, Jorge Lifrieri (Pro) y María de la Paz Elía (U.V.).
Esta fuerza, nacida como Frente Cívico Vecinal en 2007, ha dado muestras de haberse consolidado y fortalecido, sobre todo en la alianza celebrada entre vecinalistas y radicales, exhibe capacidad y honradez como valores más visibles, y arrastra el desgaste acumulado propio de la gestión de gobierno.
Para un amplio sector de la comunidad, Cambiemos es la única opción ante un disgregado justicialismo.
El rival más fuerte es, sin dudas, el kirchnerismo de Cristina, encarnado por el Frente Unidad Ciudadana, que en nuestro medio presenta dos listas duramente enfrentadas entre sí y que dirimirán posiciones en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (P.A.S.O.).
Por un lado el ex Intendente Miguel Angel Prince encabeza una de ellas, seguido de Griselda Krauth, César Siror, Natalia Correa y Juan Acotto.
No pocos sostienen que el ex Jefe Comunal representa un pasado poco feliz, se constituye en una figura desgastada de la política lujanense y está acompañado por dirigentes sin peso propio. Otros, en cambio, elogian su prolongada militancia y aseguran que gana las primarias holgadamente.
Confrontará con la lista que encabeza Leonardo Boto –reconocido “camporista” derrotado por el actual Intendente en 2015, a quien siguen María Jimena Fernández e Ignacio Pedotti, sin trayectoria pública.
La rivalidad manifiesta entre los dos dirigentes que lideran las listas, hace que la disputa sea más atractiva. Para muchos Boto –identificado como foráneo- agotó sus aspiraciones hace un año y medio. Para otros, ganarle a un repetido y ya no creíble Prince, es su gran oportunidad para potenciarse con miras a 2019.
El Frente Justicialista, que propone a Florencio Randazzo como cabeza nacional, presente una lista encabezada por el actual concejal JonatanFattorini y otra conformada por Alejandro Robba, Agustina Torres y Daniel Silva.
Dentro del mismo Frente, pero siguiendo a Mario Ishi, otra lista de candidatos es liderada por el concejal Marcelo Musso y seguido por Mariano Giacovino.
Otra interesante puja interna, que puede gravitar en el resultado de las elecciones generales de octubre.
Se presenta como la principal incógnita el Frente 1País –encabezado a nivel nacional por Sergio Massa y Margarita Stolbizer- que a nivel local presenta una lista integrada por Federico Guibaud, Silvia Scarzo, Daniel “Cacho” Durate y María Julia Cortabarría, los tres últimos del GEN.
Luego de los sectores políticos más significativos, también participan de la futura contienda electoral otras fuerzas menores, como “Vamos” cuya lista se conforma con Carolina Francia, Andrés Dohour, Guadalupe Ledesma y Diego Motto.
También el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (F.I.T.) competirá con Arnoldo Troncoso, Viviana Figueroa, José María Escobar y Daniela Cooper.
Participa el sector político denominado “Moves”, con María de los Angeles Tineo, Claudio Verón, Romina Barbani y Alejandro Ithurrart.
El Partido Popular lo hará con Agustín Zabala, Marcela Lucatelli y Carlos Battaglia.
Sobra material para el análisis de una nutrida y variada participación. Aunque la gente dirija su mirada hacia los principales protagonistas de la confrontación primaria del mes de agosto y de las generales de octubre.
Un fragmentado justicialismo, en sus variantes más disímiles, enfrentará a Cambiemos. Las expresiones kirchneristas, el peronismo ortodoxo, la renovación, son expresiones de la atomización irreconciliable del partido mayoritario. Cambiemos, por el contrario, se muestra como la unión fortalecida que sostienen los dos socios principales que la componen.
Las especulaciones cruzadas entre Boto y Prince preanuncian un fuerte choque al que terceros interesados aportarán virulencia.
Los renovadores massistas se debaten entre alcanzar una diferenciación a ser capitalizada, y la debacle de una polarización entre el kirchnerismo y el actual oficialismo, que los convertiría en el jamón del sándwich.
Por ahora, al inicio de las campañas, la gente comienza a informarse, a intercambiar dudas, a pensar.
Las publicidades políticas buscarán influir en las decisiones, aunque no será fácil lavar imágenes o disimular pasados.
La palabra final la tendrán las urnas.