UNA NOTA DE MARGARITA ELIAS
El acto se realizó en la Plazoleta “Madres de Plaza de Mayo” (frente a la Plazoleta de Los Derechos Humanos), en la intersección de las calles Dr. Real y Belgrano durante la tarde del sábado 6. Las actividades propuestas abarcaron la lectura de fragmentos de libros, poemas, pintadas con aerosol, mates y música. Con la presencia de la Madre Rosa Palazzo (esta vez sin asistencia de Ana Aguirre ya que se encuentra en un hogar en el Barrio La Palomita), también estuvieron en el lugar los integrantes de la Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos, jóvenes militantes, políticos y vecinos. Entre los concurrentes se encontraban, además,el artista Leonardo Garavano (quien realizó la escultura en homenaje
a las Madres) y “El Turco”, compañero militante que construyó una mesa redonda con fotos de las Madres de Plaza de Mayo y los asientos de madera que, de ahora en más, todos los que quieran disfrutar del espacio verde pueden utilizar. Silvia Palazzo, hija de Rosa, expresó que este acto por los 40 años “suceden en un momento muy particular donde parece que retrocedemos pero también hay muchos brotes de todas las luchas de las Madres”. Se refirió al evento como un “homenaje merecido” tras lo vivido y lo que viven hoy día a raíz del fallo de la Corte Suprema el que lo consideró como “otro golpe más”. Tras gritar bien fuerte el nombre de cada compañero detenido-desaparecido, desde la organización expresaron: “Nos llenamos de emoción con cada ¡presente! en este presente donde quieren borrar la memoria, donde quieren borrarnos la historia, donde quieren borrar la militancia de nuestros compañeros detenidos-desaparecidos. Desde la Comisión queremos repudiar fuertemente la decisión de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este proyecto o idea de reconciliación y, sobre todo, el fallo de la Corte Suprema de Justicia que tiene como intensión volver dejar en la calle a los genocidas, a los apropiadores de bebes y a todos sus cómplices”. Se prosiguió a la lectura de un comunicado escrito a modo de repudio en el que piden juicio y castigo. “No queremos venganza”, explicaron sino que exigen “cárcel común a los genocidas y a sus cómplices” tras difundirse la reciente noticia conocida como “el 2x1” que beneficia a condenados por realizar hechos de lesa humanidad. A pesar de tanto dolor, el fin de este encuentro consistió en homenajear a aquellas catorce madres que se juntaron un jueves 30 de abril de 1977 en Plaza de Mayo para pedir información sobre el paradero de sus hijos. Se resaltó en todo momento su lucha y su acción pacífica constante, con sus pañuelos blancos bordados atados en sus cabezas como símbolo frente a las adversidades.