UNA NOTA DE DANIEL MARIO TORRES

Buen día Vecino aquí estoy como siempre muy temprano y no sé si será por nuestra edad que siento frío, no debería quejarme ya que hay gente que madruga y a la 6 ya está listo para llegar al micro y a sus trabajos.
Nosotros en el encuentro de 8.30 como siempre lo veo bien, yo también ando fenómeno y sabe qué de quería preguntar mientras caminamos para la Cafetería donde ya se nos hizo hábito, lo que vi al bajar.
Del 57 volví a ver esos grandes veredones de la Estación pidiendo agua y cepillo, pero en fin, dejémoslo
Así nomás, seguro no baldearon por este frío reinante, lo principal gracias a Dios y a la Virgen de Luján en este súper café de marca muy conocida estamos muy bien atendidos y el precio es acomodado porque le cuento que un sobrino mío que viajó para Bariloche al llegar al Centro Comercial tuvo la tentación de entrar en un barcito muy coqueto a pedir un cafecito y casi se desmayó cuando lo fue a pagar pues le dijeron $ 100. Menos mal que aquí nos atienden diez puntos y hasta nos traen galletitas al lado del cafecito y usted como siempre se manda el rico café con leche acompañado de exquisitas medialunas, y mientras estamos en este momento grato, hoy yo le quiero contar una historia que es ejemplo y que deberían reflexionar los quejosos de algún dolor.
Yo le puedo asegurar que hace unos días atrás conocí a unas mujeres que me impactaron de verdad.
Y ya le empiezo a contar lo que viví esa mañana muy fría. Haya en el Puerto Madero donde es todo gigantesco y donde hay un lindo muelle, que me deslumbró, un grupo de lindas señoras todas con casacas rosas que en un bote muy grande se largaban a remar y en uno de los extremos de ese bote gigantesco había una que coordinaba con un pequeño tambor y en la parte trasera otra con el timón. La primera que nombré se sienta a la cabeza y al golpe del tambor les marca el ritmo para remar, me pareció algo nuevo, por ser mujeres, una docena por lo menos, más no lo quiero aburrir contándole pormenores, me enteré allí también que lo del bote lo hacen en el Tigre y en costas de San Isidro, sabe Vecino la emoción que yo sentí cuando me contaron el porqué de esas remadas.
Ellas son señoras operadas de cáncer de mama y yo dije pobrecitas a lo que me respondió Matilde no debe ponerse mal, nosotras ya lo asumimos, no hablamos de enfermedad solo de cosas triviales y en especial nos estamos preparando para un Campeonato en Italia, donde con otras compañeras de muchos países, por ejemplo Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos e Italia donde será el Campeonato y habrá cientos de mujeres que no se dejan vencer y que encontraron en el remo una posible solución, con esperanza, con fe y con mucho corazón.
Le digo amigo Vecino y no me avergüenzo me sentí muy chiquitito frente a la entrega y valor de esa señora capitana del grupo que ella bautizaron “Las Rosas del Plata”.
El bote ideal que utilizan lo alquilan ya que aquí en el país no se fabrican y para comprase uno harían falta U$S 5.000 y otro tanto para el papelerío. Por lo tanto las rosadas alquilan el bote y otros elementos. Al bote “Dragón” así lo llaman lo usan la cantidad de doce mujeres, todo un espectáculo, veo que le interesa la experiencia que le cuento, así que pida otra vuelta de café y enseguida se la sigo.
Con lo que pude saber, pues le digo me daba cierta vergüenza preguntarles tantas cosas me enteré que no todas tienen buen poder adquisitivo, pero igual son recibidas con todo amor y respeto, ya que ellas saben que remando alivian la enfermedad, que le hace hincharle los brazos, así que todos los sábados se unen y reman juntas y también entre semana dan charlas informativas en colegios, actividades a beneficio y otras acciones, como la de repartir volantes color rosa en cualquier avenida o calle y que a veces algún tonto lo rechaza, no sabiéndole el contenido.
Lo cierto que en esa unión de mujeres operadas de cáncer de mama, a la que se le extrajo ganglios duros de sus axilas, al aplicarles la quimio, le genera reacciones corporales, pérdida de cabello, molestias en el estómago y otros malestares.
Pero gracias al experimento del Doctor deportologó MC. KENZIE que vio que al realizar los ejercicios del remo beneficiaba a los brazos, les bajaba la hinchazón y las pacientes sentían síntomas de bienestar y llevar una vida normal.
En el grupo reina la camaradería y nadie habla de la enfermedad con todo esto y las noticias de otros países “Las Rosas” conformaron una Asociación Civil y están locas de contenta pues viajaron a Italia en el mes de julio, donde se juntaron como 4000 mujeres Rosas que hicieron parecer un gran ramo de flores, le juro querido vecino le brillaban muy lindo a los ojos a la capitana y a la vice pensando cuando tomarían el avión y muy contenta dijeron que el conjunto de “Las Rosas de Plata” no estaba solo, ya hay otras “Rosas” en Neuquén, Córdoba, Santa Fe y La Plata.
Todas deben tener un alta física, charlas motivadas y ganas de ganarle a la enfermedad. Gracias a Dios y a la Virgen que me hizo conocer a este grupo de mujeres que las apoyan sus familias y algunos profesionales de oncología, han convertido un dolor plagado de sufrimiento, en una sonrisa amplia y ganas de competir.
Para mí, ya ganaron la competencia en Florencia .
Uy Dios hoy me pasé de horario, me voy y espero le haya gustado esta manera de remar por la vida, hasta dentro de quince.