UNA NOTA DE: MARGARITA ELIAS

A pesar de considerarse una persona volátil, este muchacho de 32 años sabe muy bien cuál es el hilo conductor en su vida: la educación.
Desde la palabra y los actos, enseña y transmite valores que hoy por hoy son muy difíciles de encontrar en los jóvenes, para “tirar entre todos hacia el mismo lado”. “Mi vida se va planificando a medida que la voy viviendo”, asegura mientras recuerda las últimas palabras que le dijo su abuela: “Que nadie te diga lo que tenes que hacer”.
Con el cortoplacismo como estandarte, Leonel nunca se privó de equivocarse ni de caer hondo, para luego resurgir como el Ave Fénix. Los pilares de su vida son sus sobrinos, sus amigos y su hermana, quienes lo contuvieron en uno de los momentos más difíciles por los que tuvo que atravesar: el suicidio de su madre y de su hermano en un lapso de cuatro meses cuando él tenía 26 años y el abandono de su padre cuanto era tan solo un bebé, con quien se reencontró ya de adulto sólo para tramitar la ciudadanía italiana.
River Plate, el club de sus amores, y los viajes por el mundo son su cable a tierra entre tanto estudio y trabajo. Siendo que se interesó desde muy chico (tendría unos 7 años) por la lectura y la escritura, aún hoy mantiene el hábito de tomar un café en la confitería “El Briking” leyendo los diarios.
Luego de recibirse en 2002 en la Escuela Industrial, Leonel comenzó a estudiar la carrera de Administración de Empresas en la Unlu, pero nada de lo que estaba haciendo tenía algo que ver con su persona. Hasta que un test vocacional y la llegada de un folleto a sus manos fueron las señales necesarias para volcarse al periodismo: completó sus estudios en la Escuela de Periodismo de “Los Dos Congresos” (fundada por Sergio Castillo aquí en Luján) y en CEDEBA (Centro de Estudios de Buenos Aires), en Capital.
Trabajó en una panchería, como barman en la costa atlántica, en un restaurante, como administrativo en un hotel… siempre haciendo el sacrificio para poder solventar sus gastos. Fue uno de los fundadores del medio web y gráfico, “Luján Deportivo”, y forjó una amistad con Leonardo Boto; estuvo varios meses en el sector de Prensa en la Casa Rosada durante el 2012 y colaboró en programas radiales locales.
“Ser corresponsal es lo siempre añoro, es lo más lindo para mí de la parte periodística”, comenta, aunque es consciente por su experiencia que es difícil llegar a ciertos lugares a nivel profesional y poder vivir de ello. Su inquietud y su pasión por el estudio lo llevaron a no quedarse cómodo con su título de Periodista y meterse en el mundo de las lenguas extranjeras: aprendió italiano, francés y, actualmente, se encuentra estudiando el Profesorado de Inglés en el Instituto Superior de Formación Docente Nº°23, en el cual es presidente del Centro de Estudiantes desde septiembre del año pasado, además de dar clases en nivel primario y secundario. “La lapicera y el papel no me puede faltar nunca”, afirma, pero para esta colega, lo que creo que no le falta a este muchacho son las ganas: de hacer, de alcanzar metas, de cumplir lo que se propone, de ser feliz.
- ¿Qué cambios notaste en el periodismo durante toda esta década que llevas ejerciendo?
- Antes que nada veo un cambio tecnológico: hoy cualquiera puede ser periodista con una cámara, un Twitter y 140 caracteres. Esto es bueno si tenes criterios y dedicación. Se expandió la gama de una manera increíble y está buenísimo porque alguien que no puede acceder a un medio, puede tener su propio medio. Pero si intentas hacer periodismo “barato”, no sirve.
- ¿Tuviste o tenes algún miedo
- Sí, tuve miedo cuando falleció mi vieja y después, mi hermano. Se me derrumbó el piso. Tenía miedo de caer también en un pozo depresivo del cual no pudiese salir. En ese momento tuve dos opciones: o quedarme en la cama llorando o salir y pelearle a la vida.
- ¿Te arrepentís de algo?
- Haber estudiado en la Industrial, porque no sé nada de química ni de mecánica (risas), y de no haberle dicho un “te amo” a mi vieja más seguido.
- ¿Quién es tu maestro en la vida?
- Mi abuela, Mafalda. Siempre la pongo como ejemplo en mi vida porque es lo más parecido a mí. Después de haber perdido a mi mamá y a mi hermano, mi familia se redujo a la nada misma y siempre la recuerdo a ella como progresista, con esa actitud de “hago lo que quiero y nadie me va a decir lo contrario”. Ella trabajaba en el campo. Se casó a los 17 años. Después se separó con todo lo que eso implicaba en aquellos años. Siempre hizo lo que ella quiso, y creo que por ahí también va la vida, porque no te importe: si vos sos feliz haciendo lo que estás haciendo o sos infeliz con lo otro, tenes que dejarlo de lado y agarrá el camino que te haga feliz.
- ¿Tenés algún proyecto a largo plazo?
- Me gustaría transitar el camino de la política: crear un partido nuevo, de cero, haciendo el camino más difícil, el cual es sin deber favores. Creo que si llegas a un puesto político sin deberle favores a nadie, podes hacer un montón de cosas y de transformaciones.
- Desde tu lugar como profesor, ¿cómo notas a los alumnos hoy?
- Los noto totalmente dispersos, desganados, con el celular al lado como si fuese una extensión de su cuerpo, hiperconectados, pero a la vez no entienden nada. No leen libros, no leen diarios, no tienen crítica ni autocrítica. Los veo como que van donde sopla el viento. Creo que el alumno debe ser crítico y libre, y debe expandirse y explicar, que diga “no entiendo” y que no le de vergüenza, pero son muy pocos esos casos. Igualmente tengo la esperanza de que esto se pueda revertir.
- ¿Qué es lo que está fallando que hace que las instituciones educativas se encuentren en el estado que están?
- Nadie quiere levantar ni un dedo, nadie tiene ganas de cambiar las cosas, nadie tiene ganas de gestionar. Nadie levanta un teléfono ni golpea una puerta, ni por el solo hecho que te terminen contestando “no”. Cuando en realidad es fácil: golpeas las puertas hasta que alguien te dice “sí, vení”, como me pasó con Viviana Flosi.
- Si tendrías la oportunidad de entrevistar a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, ¿qué le preguntarías?
- “¿Por qué miente?
- ¿Y a Mauricio Macri?
- “¿Por qué se metió en política?, ¿fue para demostrarle algo a su padre o porque realmente siente la vocación de la política?”