Escribe : Mario Daniel Torres

El delito nos deja experiencias amargas. Parece mentira con todas las prevenciones y cuidados los ciudadanos seguimos perdiendo, perdemos los valores, la tranquilidad, la vida y cuántas otras cosas.
Es una realidad que nos duele, la vivimos pero no decrece y lo peor es que nos muestra que ya verdaderas bandas de degenerados delincuentes, mafías que están al acecho y que son íntegradas por desconocidos jóvenes que parecieran disfrutar de causar el mayor daño posible a sus víctimas, o sea, más allá del robo arruinan la vida a los seres humanos decentes, que si no pierden la vida, en muchas oportunidades les dejan arruinadas sus familias.
Anteriormente buscabámos que un asalto, entradera u otro delito efectuada por gente armada, el no perder y salvar la vida sin importar joyas, dinero u otros valores y es aquí donde realmente se agravó la situación, ya que, aún entregando todo el o los ladrones en su huída vuelquen su saña o desprecio a la via del otro.
La vía pública, los comercios, los restaurantes, los vehículos en tránsito, la entraderas, muestran que ningún lugar es seguro, ni aún aquellos que tienen un custodio o vigilador, de nada valen las alarmas, puertas con rejas, alambrados con electricidad. Hasta los perros o vehículos blindados han fracasado.
Estamos mal y en aumento, lo peor de estas situaciones, es el que no podamos evaluar realmente que hacer y quien lo debería hacer, puesto que la seguridad es uno de los servicios que debe dar el Estado, los gobiernos nacionales o provinciales, más esto solo no alcanza el Poder Judicial no alcanza, mucho menos el poder de los legisladores o ejecutivos del partido oficial o de los partidos opositores.
Nada ni nadie nos puede garantizar que tengamos libertad, ya que vivimos con miedo y enrejados en nuestras viviendas, pagando extras, fuera de los impuestos, o sea, en ningún horario disfrutamos la libertad de desplazarnos libres y sin tantas medidas de seguridad.
Que lejos quedaron nuestras costumbres de sentarnos en las veredas o aprovechando el fresco o entrando el auto a cualquier hora en el garage, si aún no fuímos víctimas de robo, casi lo agradecemos en voz alta y así vivimos en una sociedad que ha perdido su libertad y lo peor algunos pensando en armarse para su defensa.
Si usted me preguntará a mí, me disculparía y diría que lo bueno sería por comenzar evitando el pánico y apelando al Estado para que nos garanticé nuestros derechos.
Los Asesinatos ocurridos los distritos más calientes del año 2017 fueron 66. La Matanza, Lomas, San Martín y La Plata.
Las víctimas que murieron durante un robo 110 en el año 2016 y 100 durante el año 2017.
Las víctimas jubilados durante robos fueron 45.