HUMEDAL SAN SEBASTIÁN

Día Mundial de los Humedales se celebra el 2 de febrero en conmemoración de la firma del Convenio de Ramsar, escrito ese día de 1971 en Irán. “Fue el primer tratado destinado a la conservación y el uso racional de los humedales, que hasta ese momento eran considerados ecosistemas con muy poco valor, prácticamente inservibles.
Los humedales son zonas de tierras, generalmente planas, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitentemente, lo que determina que se desarrolle una flora y fauna específicas de esos ecosistemas, tanto acuáticas como terrestres e intermedias y con una gran variedad de insectos, mamíferos, anfibios, reptiles y aves. Los humedales son nuestros amigos, nuestros aliados. La vida fluye de la mano de los humedales, ya que en ellos el agua tiene un lugar preponderante y la flora y la fauna reinan en plenitud.
Funcionan como riñones que depuran el agua y son los que recargan los acuíferos de los que obtenemos agua potable. Nos brindan recursos para actividades productivas, alimentos, medicina, materiales para la construcción y bien manejados, pueden ser motores económicos de la sociedad, al tiempo que mitigan los efectos del cambio climático, ya que absorben algunos de los gases que lo producen, como el dióxido de carbono. Son sitios de recreación y turismo que mejoran la calidad de vida y permiten el desarrollo sustentable.
Amortiguan las inundaciones y sequías, ya que funcionan como una gran esponja regulando las crecidas del río Luján. Además, por ser refugio de una gran variedad de flora y fauna, crean paisajes diversos y únicos.
El desconocimiento de los valores y beneficios de los humedales constituye uno de los principales problemas que atentan contra su conservación, pero también son vulnerables debido a su bajo costo ya que son bajos e inundables y es una tentación para inversores inescrupulosos, rellenarlos para ocupar el territorio con enormes emprendimientos.
Estos megaemprendimientos que se han hecho a la vera de río Luján son el causante de un desequilibrio del ecosistema de nuestra arteria fluvial lo que provoca las grandes inundaciones cuando el excedente hídrico es importante, y nadie hasta este momento pudo o puede parar y de seguir por este camino las consecuencias de las crecidas van a ser catastróficas a llegar a un punto de no retorno, si se sigue con la misma política de ocupar los humedales.
Es fundamental desde el Estado controlar y regular estas construcciones que siguen sin pudor edificando en una zona protegida y son el causante de que miles de lujanenses padezcan inundaciones con recurrencias y que si el estado provincial no toma una decisión en forma urgente van a confinar a la ciudad de Luján a ser una zona de desastre permanente.