Una Nota de : Hernán Leonel

En la antesala de lo que fueron los festejos realizados en nuestra ciudad por los 202 años de un nuevo día de la Independencia, el Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, también estaba de celebración. No por haber logrado ser “independiente” sino por algo más llamativo. Estaba abierto. Y en su interior había felicidad, turistas que entraban y no querían salir, vecinos boquiabiertos y perplejos de asombro que observaban a una pareja bailando tango con vehículos totalmente restaurados de fondo y con una fachada desde lo edilicio que los hacían recordar los momentos más espasmódicos de nuestra historia.
Gran parte de todo esto lo tiene la Asociación Civil Museo Histórico “Enrique Udaondo”, la cual es presidida por Sergio Frascaroli y también por Eduardo Nolazco quien acompaña desde la vicepresidencia de la misma. El primero, es de amplio conocimiento ya que es vecino de Luján y quien siempre está cuando la ciudad lo necesita. El segundo, es de Buenos Aires. Fierrero y amante de los autos antiguos, razón por la cual, la ciudad de la fe lo atrajo cual imán atrae a un metal. “La historia que tiene Luján es grandilocuente, emblemática y extremadamente rica”, comenta Eduardo mientras agrega que: “Estoy disfrutando plenamente y sintiendo realmente lo que es la felicidad hoy (por el 9 de Julio) estando en Luján y más precisamente en el Museo Udaondo”.
-¿Qué te trajo a Luján?
-Hace dos años me enteré de que estaban los Ambassadors presidenciales y como soy presidente del Club de Rambler, hablé con las autoridades de aquel momento y nos permitieron restaurar los Ambassadors que se encontraban en el Museo. Lo que luego observamos es que también estaban el papamóbil y el que transportaba a José Evaristo Uriburu […] me impresionó ver tanta historia en un mismo lugar y el saber que muy poca gente tenía noción de todo eso, inclusive gente de Luján, nos propusimos venir una vez por semana a trabajar por y para el Museo.
-Fue un antes y un después.
- Totalmente. Es que, al poco tiempo, nos entéranos de que estaba el área tres que hacía más de 20 años que estaba cerrada por las inundaciones y entonces nos pusimos como objetivo reabrirla y poner los vehículos en condiciones. Una vez que los restauramos y para que en caso de que hubiese una posible inundación, Dios quiera que no, elaboramos un protocolo de evacuación para sacar los vehículos para que no se fuesen a deteriorar.
-Empezaron por poner en valor los vehículos y luego continuaron con la parte edilicia.
-Sí, una vez que logramos que funcionen todos, hemos puesto en valor el área tres. La gente que viene se asombra para bien porque ven el trabajo. Además con el bono contribución que abonan cuando ingresa, nos sirve para seguir recuperando las diferentes áreas del Complejo Museográfico provincial.
-Hace poco publicamos en el “Heraldo del Oeste” una nota en referencia a la Asociación y al gran trabajo que vienen realizando.
-El grupo de trabajo de la Asociación Civil de la cual soy el vice-presidente y Sergio Frascaroli es quien la preside es motivo de orgullo. Entre todos los integrantes nos pusimos al hombro éste desafío y estamos logrando poder recuperar no solamente el área tres, sino que también diferentes áreas del Museo. También contamos con la ayuda de gente por fuera de la Asociación como es el caso de Grúas Melo, quien continuamente nos presta sus equipos para podar, para mover vehículos, vecinos que nos ayudan, como así también contamos con toda la predisposición de la Dirección del Museo que siempre colaboran desde su lugar para que esto realmente funcione.
-¿Qué te dicen tus amigos y la familia?
-Me dicen: ¿no te cansas de ir hasta Luján? La verdad es que no. Es más, estoy esperando que llegue el día para poder venir.
-Imagino que has venido infinidades de veces a Luján antes de embarcarte en este proyecto.
-Mira, de chico estudié un año en el Colegio Maristas pupilo, porque no me portaba bien en casa (risas) y mi papá ayudó mucho al Intendente de ese entonces (NDA: Salaberry era quien por esos entonces conducía; vale la metáfora; los caminos de Luján) y por eso le dieron la llave de la ciudad. Para mí Luján tiene mucha injerencia en mi vida como así también en la del resto de la familia.
-¿Interiormente qué provoca todo esto?
-Cuando uno ve autos históricos que la gente... cuando entran y ven de que manera está todo, la parte edilicia, la exposición, las fotos y se van con una sonrisa... te llena el alma.
-¿Proyecciones?
-Queremos que el Museo vuelva a ser el mejor de Sudamérica. Sé que es un desafío que implica mucho trabajo, pero con la buena voluntad de la gente se puede llegar a lograr. También está la idea de querer lograr mejorar la Recova ya qué es un lugar empapado de historia y un emblema Nacional.