UNA NOTA DE DANIEL MARIO TORRES

En mis lindos y pintorescos viajes que vengo realizando a Luján con los consabidos medios muy cómodos de la línea 184 como así también la línea 57, más allá de buscar en los micros mi confort, o sea, viajar sentado y si es posible sobre la ventanilla, me resulta muy agradable cuando resuelvo está intención y además debo confesar, que sin quererlo en los viajes largos alcanzo a escuchar conversaciones que realmente me resultan una fuente de información de suma importancia y ello supongo debe obedecer a que las personas que hablan animadamente, presumo son profesionales abogados, cuyo destino no es luján si no mercedes y ello debe obedecer a sus tribunales.
Y como si esto fuese poco debo decir que los temas que se van charlando son de actualidad y si bien yo me arrepiento por escuchar conversaciones ajenas, mi otro yo, me convierte en un atrevido escuchador que no se quiere perder frase alguna sino que al contrario agudiza toda la atención.
No queriendo que en mi oído se le pierda nada de lo que van hablando los pasajeros. Puedo asegurar que las frases que ellos dicen y exponen dan muestra de conocimiento sobre temas muy candentes y que a veces aún teniendo conocimiento de ello no tenía experiencias sobre los temas. Cada caso a veces me asusta y veo y compruebo que estas personas demuestran estar compenetradas en diversas situaciones de maldad que hay en nuestra sociedad.
Bueno ya estoy en marcha y como siempre enamorado de los verdes que muestra la forestación bastante cuidadas de nuestras autopistas, con placer veo han que han limpiado o por lo menos no han arrojado bolsas con basuras, que a veces dan una muestra horrible al transitar esas rutas.
Y así estoy llegando previo pocito y pozaso a mi querida terminal, donde en pocos minutos más me encontraré con mi vecino y amigo Juan, con el qué en el Bar de costumbre tomaremos el cafecito y tras el encuentro la pregunta semanal y hoy ¿qué me va a contar Daniel?, con sus ojos chispiantes, pregunta el vecino Juan.
Entre palabra y palabra lo entero de lo ocurrido en un Jardín Maternal de la hermosa barriada de San Isidro, que con nombre de juguete atraía hasta sus aulas como a cuarenta niñitos que no pasaban los cinco años.
Al parecer por los dichos de estos señores hay una historia que viene de arrastre y que dado que los que se quejaban eran tan pequeños, no se podía armar por parte de los padres una verdadera situación de las cinco maestras que atendían el Jardín.
Todo esto fue pasando hasta que una madre notó que su pequeña hija que no llegaba a tres años venía triste del Jardín, donde por razones de trabajo la mandaban de conformidad con su papá y como Dios no quiere cosas malas al papá de esta niñita se le cruzó la idea de colocar un pequeño grabador en la mochila de la nena, así fue que al regresar la pequeña a su hogar fueron en busca del elemento a fin de poder escuchar lo que en el había quedado de aquel día de clases en el Jardín y ambos padres no podían describir lo que habían escuchado y que les ayudó a formar la verdadera idea de lo que su hijita padecía y ocurría en el famoso Jardín de Infantes.
Así fue que el papá analizó cada instante de la grabación lo volcó a planillas y al otro día concurrió al Jardín donde intentó hablar con otros padres que como él llevaban a sus niños con toda confianza a que éstas pequeñitas personas pasaran el día, almorzarán y jugarán.
Al entablar la conversación el papá de la nenita aludida no fue escuchado por todos los padres, salvo algunos que habían notado ciertos desequilibrios en la conducta de los chiquitos cuando regresaban a sus hogares, o sea, que le costó demostrar que en ese lugar de tan buena reputación había una clase de conductas que realmente estaba lejos de ser de profesionales maestras jardineras.
En la grabación aludida se escuchaban gritos desaforados, insultos, cuasi castigos y hasta una amenaza que realmente amigo Juan, dista mucho de ser medida disciplinaria especialmente en un Jardín de Infantes.
Con esas pruebas y con el apoyo de algunos padres el hombre cuya apellido no lo pudo captar se presentó en la Fiscalía donde dejó estupefacto con el contenido de la grabación y del análisis de la misma, pues se escuchaba claramente que cuando un niñito no comía o se negaba a tomar una posición que demandaba la maestra se lo amenazaba con algo que los niños gritaban de terror “Te meto la cabeza bajo el agua”, lo que en la jerga delictiva se conoce como “inmersión de submarino”, cuesta creerlo, es espantoso, pero las autoridades no dudaron y se hicieron presentes a mediados del mes de octubre, secuestrando elementos y procesando a las maestras, a la directora, vice directora, como así también a dos auxiliares, no pasó mucho tiempo y se realizó el juicio, aplicando medidas de cinco y más años de prisión, según el cargo que cada una de esas maestras tenía y en general se aplicó la inhabilitación para el trato con menores, por 10 años, lo cual habla de las miserias que a veces brotan de los seres humanos y que parecerían imposibles que se las practicara sobre niños que pasaban los cinco años de edad, que debían concurrir a ese Jardín dada las situaciones por las que atraviesan los padres, dado que tienen que trabajar mamá y papá a fin de salir adelante con la familia.
Cuando estaban por finalizar la conversación estos señores que viajaron conmigo le juro Juan que sentía deseos de aplaudir el accionar y la rapidez de la Justicia en este difícil y trágico caso.
Aunque siguiendo con mi oído atento no me pude apartar de otra historia que comenzaron narrando algunos episodios también relacionados con chicos menores de edad, que por los dichos de estas personas pertenecían a una comunidad vecinal de San Miguel.
La historia que desarrollaban estas personas que viajaban en el micro decían de familias que tenían dificultades entre sí, que agravaba y en mucho su estado de pobreza por la separación de los padres y peleas frecuentes entre los parientes que vivían en terrenos y viviendas usurpadas, muchos de ellos gozando de planes sociales que otorga el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con la salvedad de que se hacen efectivos en dinero cuando los niños concurren a las escuelas, tienen sus certificados de vacunas al día, y por supuesto, son alimentados con el dinero que dichos planes proporcionan todos los meses.
El caso del cual hablaban los señores, al parecer, era todo lo contrario a las medidas que debían observar la madre que estaba a cargo de los chicos, la cual era analfabeta, según contaban y que por lo tanto al no saber leer ni escribir, el padre separado le había hecho firmar haciéndose cargo de una nena de 10 años.
Esto para citar uno de los casos, el más cruel ya que está niña se estaba criando en un ambiente de abandono por cuanto no concurría a la escuela la cantidad de días que debía, no tenía sus vacunas al día y lo peor se la disputaban el padre, la madre y algunos parientes. Entre los parientes que la disputaban a la menor de nombre Sheila creó había
una tía por parte de su papá que estaba embarazada y que convivía con un paraguayo, de 24 años no afectó al trabajo, pero sí al alcohol y a la mano larga.
Así las cosas y más allá de esta conversación se puede calcular que era un ambiente promiscuo, donde a la nena como divertimento la hacían pelear con otras chicas de edades parecidas y que también junto a su familias eran usurpadores del lugar y así las cosas pude escuchar que un sábado por la noche con abundante asado y bebida se la hizo pelear a Sheila con otra niña y con apuestas de dinero de por medio.
Le puedo garantizar amigo Juan que lo escuchado parecía el libreto de una película de terror y así terminó, la niña Sheila al parecer fue requerida por el hombre concubino de su tía, que la intento abusar dado su estado de alcoholismo y negarse la niña la estranguló con una sábana y la arrojó por la ventana de la vivienda que ocupaba junto a la tía, a un montículo de basura, donde los vecinos depositaban sus residuos. Luego de esto, y al ver que la menor no aparecía la madre que vivía cercano al lugar realizó la denuncia y durante tres días, estuvieron buscando a la nena, la cual no había salido del radio de estas viviendas donde escasean los documentos, el trabajo, la limpieza y por supuesto la cultura y humildad.
Luego de esto y con un escándalo de proporciones la policía encontró el cadáver de la menor semi desnudo en una bolsa de plástico entre la basura y detuvo a la tía embarazada y a su concubino, los cuales como toda respuesta manifestaron que habían bebido tanto alcohol y algunas drogas que no recordaban lo que había pasado.
Como usted verá amigo una triste historia que tendrá que seguir averiguando la Justicia y que estos hombres que la conversaban seguramente conocían por su actividad profesional.
Bueno me tomó el segundo café y me despido, creo que hoy, le dejó un par de historias tristes que no deberían haber ocurrido, muchos menos cuando sus víctimas son niños o chicos que no conocieron nada más de la vida que horrores y no juegos o sonrisas como debería haber sido el trato de los adultos hacía ellos. Pago esta vuelta y me despido como siempre me está esperando un servicio de la 57. Hasta semana que viene.