Una Nota de: MARGARITA ELÍAS

El 15 de noviembre cumplió sus flamantes 90 años la queridísima Esther “Gucha” Mileo de Sarobe, quien es historia viva de Luján. El festejo se realizó el pasado sábado 17 al mediodía en el Rotary Club Luján donde asistieron familiares de Mina Clavero (Córdoba), San Isidro, Junín, Gral. Pico (La Pampa), Capital Federal, Gral. Rodríguez y su círculo íntimo local, además de sus fieles amigas y ex colegas con las que forjó gran compañerismo.
“Gucha” es eminencia de nuestra ciudad: Hija de Doña Juana Giacoia y Don Santiago Mileo, inmigrante europeo que fundó junto a otros vecinos la Biblioteca Popular Obrera “Jean Jaurés” y la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. Hermana menor de Rosa Mileo y casada con Eliberto Manuel Sarobe con quien tuvo dos hijos: Santiago y Claudia. Su vocación por la docencia, y su constante preparación, la llevaron a trabajar en la Escuela nº14, 11 y 12, y también en el Colegio de San Andrés de Giles y el Colegio Nacional. Se jubiló con el cargo de “Maestra Consejera” luego de 18 años transcurridos en su amada “Rosada”; la Escuela Normal Superior Florentino Ameghino, donde todo comenzó.
A sus 90 años, “Gucha” continúa cuidando las plantas de su hogar, punteando la tierra, regando cada rincón de su jardín y mimando con ricos almuerzos a sus nietos: Candelaria, Santiago, María de la Paz, Margarita y Juan Manuel (¡y hasta sus bisnietos... mellizos… Valentino y Federico). Siempre coqueta e impecable, los viernes son días obligados para ir a la peluquería para mantener altivo su característico peinado alto sesentoso.
De una memoria envidiable, escribe sus “relatos autobiográficos” y hasta aquellas frases que escucha al pasar y que le quedaron resonando en la mente. Aún teje ropita para bebes para donarle a las Voluntarias del Hospital Nuestra Señora de Luján, asiste a misa y participa de cuanto evento social se organice.
“Gucha” siempre dice: “Tengo el tesoro más grande que no se compara con los bolsos de dinero que encontraron que es el amor de mi familia, mi gente tan querida y mis alumnos que los adoro, y tengo escritos cinco cuadernos donde cuento las vivencias en mi barrio... pero no me van a ver nunca en Comodoro Py”.