ESCRIBE: HERNÁN LEONEL

Increíblemente ya estamos hablando de las próximas elecciones que se llevarán a cabo dentro de… un año. Los medios de comunicación instalan candidatos, los medios de comunicación apuran las elecciones, los medios de comunicación no hacen más que comunicar.
¿O también somos nosotros los que hacen llamados telefónicos desde hace meses para que nos tomemos unos minutos y que usted que está en casa responda preguntas sobre la situación actual? Eso, disculpe mi ignorancia, pero creo que se llama encuesta. Y las encuestas las hacen los políticos para ir midiendo posibles candidatos. No lo hacen para saber si te gusta el color blanco o preferís el negro. Hasta mi abuela se daría cuenta.
Pues bien, la carrera política empezó y para sorpresa de muchos los nombres que andan dando vuelta son más de lo mismo. En este medio y en una columna de opinión, redacté una información sobre la no continuidad del actual Intendente de Luján luego del 2019. ¿Recuerdan? Por suerte hay algo llamado archivo y seguramente la pueden volver a leer y si no lo han hecho, se las recomiendo. De todas maneras debo decir que me equivoqué a vaticinar que el “proyecto político” de Oscar Luciani no iba a continuar ya que una última premisa indicaría que va a ser él quien encabece la lista oficialista. Crease o no así es la situación. Primero le habían bajado el pulgar desde lo más alto de la cúpula dirigencial, luego y al ver que ningún otro candidato posee el caudal de votos que tiene (NDA: Sí, ya sé que se está enojando, pero que quiere que le haga si es la verdad. Ninguno de sus funcionarios mide lo que él, ninguno le hace sombra ni aunque pase dos veces por al lado de él). Para colmo, el peronismo es un nido de alguna especie rara, pocas veces visto en el imaginario colectivo. Algunos dicen que son como los gatos: “cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo”. Lo dijo Perón allá lejos y hace tiempo. Esa frase ya debería caducar, a mi modo de entender. Ya no conduce quien gana y ya no acompaña quien pierde. De lo contrario no se entienden las últimas elecciones ya que el peronismo unido junta más que cualquier otro partido. Es verdad también que la gente ya no vota partidos políticos, vota a la persona. Si me preguntan, me parece perfecto que así sea. Pero volviendo al título de la columna, el año que viene, mejor dicho, dentro de dos meses, tres contando que en Enero no pasa absolutamente nada, estaremos preguntándonos ¿quién corno es éste fulano? ¿Otra vez está mengano? ¿Por qué corno no se jubila éste otro? La decisión y la indecisión ya están marcando las agendas de cada uno de nosotros. Tick Tack. Las agujas van sonando y no se detienen. Tal vez, el Intendente nos reciba y de una vez acepte ser entrevistado por este humilde medio de comunicación que lo único que intenta es comunicar. Sería realmente bueno y positivo y hasta enriquecedor poder plasmar ciertas preguntas a la máxima figura política que representa a la ciudad de Luján para poder despejar dudas y hablar de los proyectos que se quieran realizar en nuestra bella ciudad por otros cuatro largos años más. Hay tanto por hacer, hay tantas cosas por resolver, que sin lugar a dudas van a ser largos y con un arduo trabajo, demoledor, desgastante y hasta agobiante trabajo. Parece redundante pero ser Intendente, también es un trabajo y debe ser tomado como tal y con el peso de saber que cada decisión será basada en la asimilación de los ciudadanos. Para bien o para mal, los que cargarán con esas decisciones seremos todos nosotros. Luján, merece brillar, sacarse el polvo gris, ponerse el overol y agarrar bien fuerte el timón de un barco que parece haber perdido la brújula y llevarnos de una vez y para todas al destino que todos ansiamos con demasía. Sin ismos, sin hipocresía, sin condicionamientos, con voluntad y sin cobardía. Si no se cumplen con estos requisitos, les recomiendo que se queden en sus casas. Acobijados viendo el atardecer en el campo, en familia o con amigos, pero no jugando a la política o aspirando a dar el salto cuando aún no se sabe si del otro lado lo espera la gloria o la guillotina. Tick-Tack, el reloj sigue su curso y no hay vuelta atrás. Menos para los indecisos.