La Asociación Inundados de Luján comenzó con la tarea de desobstruir el puente que atraviesa el río sobre la calle Alte Brown, y lo hacen como una Asociación Civil, con personería jurídica, aunque no esperan a que les den soluciones, sino que se arriesgan en su integridad física para poder anticiparse al desastre de las inundaciones que periódicamente se experimentan en la región tras fuertes lluvias. Un reclamo que lleva varios meses y nunca se concreta por parte de las autoridades.
Estos vecinos aprovechan el buen clima para trabajar, metidos en el agua, haciendo fuerza, quitando ramas, con simplemente palas, hachas, motosierras, sogas y serruchos, hombres y mujeres con ganas de trabajar y el ánimo de resguardar sus propiedades, ya sean domicilios particulares como comercios, y además de proteger el patrimonio histórico de nuestra ciudad, porque más cerca del río que sus hogares está el complejo Museográfico provincial “Enrique Udaondo”, donde se resguardan piezas muy valiosas en lo económico como en lo histórico.
Por lo tanto, no debe pasar desapercibida esta dedicación, aunque en Luján la noticia del río crecido y de las aguas sobre una buena porción de la ciudad, con evacuados, es una costumbre, la que lamentablemente alcanza al poder político.
En el concejo deliberante de nuestra ciudad no se ven acciones efectivas de parte de ninguna de las bancadas allí presentes, ni oficialismo ni oposición, porque a la vista están los resultados. Son los vecinos los que por su cuenta ponen manos a la obra, sin que ninguno de los referentes políticos se acerque, ni siquiera a sacarse una foto, lo que sería criticable desde ya, pero al menos para poner la cara y recibir las críticas de quienes se preocupan y se ocupan de resguardar el patrimonio de todos.
Sería bueno que el fin
de semana que viene alguien del ámbito político se acerque, pero, con verdadero ánimo de colaborar, no para promocionarse en nada porque eso ya sabemos que no sirve ni alcanza, ya sea metiéndose hasta la cintura en el río o desde el puente tirando de una soga, porque es vergonzoso que los propios vecinos que pagan y muy bien sus impuestos, tengan que disponer recursos propios como nafta, comprar malacates, ropa para introducirse en el río amen de poder sufrir un accidente haciendo ese arriesgado trabajo.
Allí está el río, el que siempre es noticia de nivel nacional cuando se generan fuertes precipitaciones, dejen de discutir pavadas y pónganse a trabajar en serio señores “dirigentes” políticos, como lo hacen estos vecinos, que son un ejemplo para la ciudad.

Estos ciudadanos son un ejemplo para toda la comunidad. Porque demuestran su amor al prójimo silenciosamente, trabajando por nosotros.