Escribe: Margarita Elías

Un nuevo sol se levantó el feriado nacional del viernes 25 en el marco por los 208º aniversario de la Revolución de Mayo. Tanto en el casco histórico-basilical de Luján como en Olivera, se realizaron actos en conmemoración a los acontecimientos ocurridos tras la destitución del virrey Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de Gobierno en 1810. Desde las 10 hasta las 18 hs., el Área III del Museo “Enrique Udaondo” abrió sus puertas a todos aquellos vecinos y turistas para disfrutar de la exposición de autos antiguos que realiza la Asociación Civil del Museo hace ya varios años, pero ocupando poco menos de uno ese emblemático lugar que tan deteriorado estaba tras las grandes inundaciones.
Este grupo de vecinos llevado adelante por Sergio Frascaroli y Eduardo Nolazco, entre tantos otros que trabajan incansablemente para que esto sea posible, dio la bienvenida a cientos y cientos de personas que ayudaron con un bono contribución y se sumaron al festejo del 25 con locro, pastelitos y chocolate caliente de por medio. “Estar trabajando hoy aquí nos llena de orgullo porque esto está hecho con el granito de arena de mucha gente que está en la asociación, de muchos voluntarios y vecinos de Luján que han traído desde “coupecitas” hasta Forte, que vienen a colaborar al Museo.
Con lo recaudado, podemos seguir restaurando y arreglando todo lo que es la parte histórica del Museo. La verdad que esto nos llena de orgullo”, expresó Nolazco además de agradecer a las autoridades del Complejo. “La gente se va de aquí con una sonrisa”, comentaba también; y se puede dar fe de eso. “El auto de mi papá”, “El primer auto que me compré”… son alguno de los dichos que escuchan estos voluntarios de la boca de los visitantes que se van -a su vez- con las cámaras digitales repletas de fotos de los vehículos históricos que se ven expuestos a lo largo y ancho del espacio museográfico: El Papamóvil; los coches presidenciales que el Dr. Raúl Alfonsín utilizócuando asumió como mandatario; el auto de Uriburu, y también el del Papa Pio XXII. “Todos los vehículos que tenemos acáestán funcionando porque no solo nos hemos dedicamos a restaurar y mantener la parte exterior.
En caso de que hubiera algún peligro de inundación, podemos arrancarlos y llevarlos a otro lugar donde no llegue el agua. Esto es un trabajo de todas las semanas aquí en el museo”, comentó el voluntario.La especial muestra de las “Coupecitas” del TC y las motos en el espacio verde al aire libre del Área III, dieron el toque especial a la jornada. Mientras afuera los turistas recorren las calle aledañas, adentro los muchachos reparan viejas/nuevas máquinas que llegan; el último que pusieron en funcionamiento fue un transportador de caudales, uno de los primeros transportadores del Banco Central de la República Argentina. “La historia es lo que nos marca a todos los argentinos. A la historia no hay que olvidarla. Siempre hay que pensar en un futuro pero sin olvidar el pasado, y tampoco a mucha gente que ha hecho patria. Un día como hoy, un 25 de mayo, lo mejor que podemos hacer es estar acá, y seguir trabajando para el museo y para todos los nuestros compatriotas”, reflexionó Nolazco.