ELEFANTA

UNA NOTA DE DANIEL MARIO TORRES
Por fin paró la lluvia. No era muy intensa pero si molesta y yo me imaginé que al llegar me tendría que mojar hasta arribar al café de la marca bien conocida, donde ya me estaba esperando el vecino y amigo lujanense., más me falló el presentimiento, pues al bajar del Micro 57 tras saludar y ser saludado por el conductor observé que paró de lloviznar y ya estoy pisando la terminal que barrida está más sigue con ganas de ser baldeada y no con agua bendita de la Querida Virgencita, sino común no más.
Pero algún día más seco seguro se realizara la tarea.
Bueno amigo, hoy necesito un café doble y le ruego me dejé pagar a mí y ya le pasó a contar una triste historia que no es nueva, solo que como hay tantas, pasan casi inadvertidas, son situaciones que a veces no alcanzamos a conocer o a tomar parte en los temas. No quiero agrandar la cosa, más si le puedo agregar que como yo habrá muchos, que ni siquiera se enteraron de este problema o drama, que desató este importante proyecto que fue lanzado en la ciudad de Buenos Aires, el 27 de Junio del año 2016, casi dos años de aquello.
El tema pensado en brindar una mejor vida a casi 1500 animales que sufrían el cautiverio del Zoológico de Buenos Aires, para salvar esta situación se creaba un Eco-Parque, mandando a muchos animales a reservas para pasar mejor vida que la de estar entre edificios.
Hasta los primeros pasos estaba todo bonito, pero empezó a pasar el tiempo se cerró el zoológico, las cosas no mejoraron y los pibes se privaron de conocer muy de cerca lo que era un elefante o un rinoceronte.
La verdad yo de esto no entiendo nada, más por lo que he leído de otros países, me atrevería a decir que si bien los zoológicos se deben reformar o reformular las exhibiciones de animales y recurrir a la refundación de las mismas.
Hasta ahora pareciera ser que se trabaja de manera precaria y no profesionalizando a quienes la realizan. Las tareas con los animales que se están muriendo solo nos dejan con el dolor.
La intención del cambio no está. Los zoológicos parecieran ser agujeros negros donde lo que entra allí difícilmente salga con vida y le digo a grandes rasgos de lo que me enteré y el por qué gracias a National Geographic, la que nos cataloga como una cárcel animal abandonada en el corazón de Buenos Aires y eso me hizo pensar qué difícil es el camino a la libertad y cuánto y cómo comenzará a realizarse.
En el Zoológico hoy, hay más o menos 104 especies, o sea, como un millón de animales, es decir, que separándolos hay 565 que serían trasladados y otros 300 quedarían en el Eco-Parque que hasta el año 2023 no estaría terminado. Mientras por viejos o porque no quieran dar más trabajo, se dejan morir “como Pelusa” en La Plata que tenía 52 años la elefanta y se dejó morir. Así también el “Oso Arturo” en Mendoza, en julio de 2016, murió de calor por edad avanzada y otras complicaciones.
Por ejemplo en Río Negro también murió una •jirafa que había sido trasladada. En La Plata, en el 2015 la “Tigresa Blanca” y en Mendoza el único hipopótamo macho, murió por comerse una bolsa de plástico.
Esto es lo que yo me enteré, vaya a saber cuántas muertes más ocurrieron.
Le parece bueno lo que le cuento vecino, bueno en realidad no es lindo, pero sí es bueno enterarse de lo que pasa, por qué fíjese si usted no se enteraba y se le daba por decirle a los nietos que lo llevará a pasear al Zoológico, que siempre fue un lindo paseo y al que tantos alumnos de escuela concurrían a visitar el lugar y a tomar contacto con los animales, pero casi sin querer y seguro pensando en mejorar se nos priva a todos de ese paseo.
Bueno ya disfruté del rico café y de esta charla informativa que usted me hizo desarrollar y quiero decirle ya para terminar, me gustaría que de este tema yo se ocupen muchas más personas y si es posible que representen los intereses de los animales, que aunque no son humanos, claramente tienen un derecho y no merecen estar esperando la muerte detrás de una reja, pues si nuestro Papa dice no a la pena de muerte para los hombres (que a veces les cabria aplicarle) por qué no aplicar el salvoconducto a los animales que por negocio el hombre sacó de su hábitat y lo privó de pisar y andar libre, sometiéndolo a lugares y construcciones que él había creado, con figuras inventadas, negándoles su paisaje natural y silvestre.
Por lo menos, que estén en los llamados santuarios que se asemejan más a su lugar de nacimiento y además no puede ser que en estos tiempos de avanzada valga más una vida humana que la de un animal que el humano sacó y privó de su libertad.
Bueno Amigo, con un fuerte abrazo me despido y será hasta la próxima y ruego que en la charla comentemos algo un poco más alegre, pero en fin así está el mundo.