NOTA DE HERNAN LEONEL

El pasado Miércoles, en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 23, en el marco de su Cincuentenario, se dictó un taller en el cual Laura Lewin, capacitadora y consultora de temas educativos, fue la disertante de la jornada. Su charla le dio un giro al foco de análisis en torno al aprendizaje a través de una premisa: “Que enseñes no significa que aprendan”.
“El docente entra al aula e imparte su clase, pero eso no quiere decir que los chicos hayan aprendido. Los docentes están acostumbrados a enseñar como ellos aprendieron. Pero sucede que los chicos cambiaron y ya no tienen los mismos estímulos, tiempos o expectativas, y lo cierto es que hay una brecha entre lo que enseñamos y lo que necesitan aprender los chicos y entre cómo enseñamos y cómo necesitan aprender”, así expresó Laura Lewin al ser entrevistada por este medio.
Lewin, quien además es autora de 7 libros, sostiene que “hay muchos docentes que están más enfocados en ellos que en sus alumnos”, con esto refiere a que a veces se concentran demasiado en enseñar en vez de “ayudar a aprender”.
La capacitadora explicó que: “existen actualmente muchas técnicas que son posibles de aplicar para mejorar el aprendizaje”. “Para que los chicos aprendan, te tienen que escuchar y para eso hay que captar su atención”, agregó.
- Estuviste hace unos días en Costa Rica, Panamá, Colombia, México…
- Y ahora me vuelvo a ir a República Dominica y Perú.
- En todos estos países, sumando al nuestro, notaste el deterioro del sistema educativo.
- Noté que el docente está muy enfocado en su yo, en qué enseñar y en cómo enseñarlo y no tanto en el alumno. Ahí está el problema y desde donde surge una brecha entre el que estamos enseñando y el que necesitan aprender los alumnos y además en los espacios de aprendizajes, donde claramente si vos ves una foto de un aula de hace dos siglos atrás, es el mismo aula de ahora. Cambian los celulares, los autos, la tecnología, las sociedades pero no la educación.
- ¿Por qué cuesta tanto?
- Creo por que los modelos funcionaban muy bien hace mucho tiempo atrás y la gente se quedó con eso. Pero los chicos cambiaron, las familias cambiaron y las comunicaciones cambiaron y nosotros debemos ayornarnos porque claramente los chicos antes, por ejemplo, cuando yo faltaba y me quedaba en casa era súper aburrido. Ahora, si mi hija falta, se queda mirando series o jugando con alguna consola o con el celular, hay mucho más para entretenerse en vez de ir a la escuela. Mientras el docente siga enseñando como aprendió, le vamos a estar robando el futuro a los chicos.
- En una nota mencionabas que era indispensable el rol del directivo del establecimiento.
- Prefiero un colegio con un buen directivo y malos docentes y no al revés, ya que un buen directivo posee una buena visión a través de enseñar vía sus docentes, a través de darles autonomía, autoconfianza y a partir de ahí va a lograr un buen equipo de trabajo. Ahora, aquel directivo que está encerrado en su oficina tapado de papeles y pierde esa conexión con el docente… ahí se hace difícil.
- ¿El caso de Finlandia es un ejemplo a seguir?
- Sí y te explico por qué. En Finlandia tenes un modelo educativo que es el mismo, ya sea para el hijo de un encargado de un edificio o para el hijo del Presidente. Todos los colegios son iguales, entonces, claramente, el nivel de enseñanza es equitativo. Además, ellos tienen muy en cuenta lo que nos dicen las neurociencias, que tiene que ver con clases más cortas y recreos más largos. Eso está demostrado científicamente. Cuando al alumno se le da más recreo, vuelve más enfocado, más concentrado y más atento.
- ¿Y acá que nos pasa?
- Lo que pasa que acá es que siempre se prioriza al sistema y a los padres. Está demostrado que los chicos aprenderían más si las clases comienzan más tarde, pero ¿qué colegio se anima a empezar a las 10 de la mañana cuando el papá se tiene que ir a trabajar a las 7? La decisión entonces está basada en el adulto y no en el chico.
- Se utiliza al colegio como guardería.
- Como depósito. En el libro nuevo que escribí junto con Freddy Botta, (La educación transformada) damos noción de todo esto, porque todo el mundo sabe lo que hay que hacer con la educación pero no todos saben cómo hacerlo. Por ende, en el libro te vas a encontrar con ocho espacios de intervención en donde si uno mejora activamente en esos espacios, al final lo que logras transformar es la educación.
- ¿Por dónde empezaría la transformación?
- Por el clima institucional. Un chico que llega al colegio y ve al docente con cara larga y a un director que está gritando, sin lugar a dudas no va a tener ganas de entrar al aula. Entonces tenemos que entender que debe haber aulas sanas, donde el chico esté en el centro de la escena, y al docente y directivo en el plano de la enseñanza, de la planificación, y de la injerencia de ellos para con la comunidad. Debemos volver a un lugar que produzca cultura en la escuela, porque sino; y no quiero sonar apocalíptica…tiende a desaparecer.
- Te tomo prestado el título del libro.
- Dale
- La educación transformada... ¿es viable?
- Totalmente. Es que habla de trabajar con el movimiento, en trabajar con el compañero, en que el alumno se ría y se divierta y al mismo tiempo aprenda. Tenemos que salir de ese estereotipo de clase en la cual el docente habla y tratar de pasar a que el alumno sea el eje principal, a que tenga un rol más participativo y a que se sienta parte activa del proceso de aprendizaje. ¿Quién no quiere aprender entre risas? ¿Cuál es el problema de que se coma en el aula?
- Hablando de comer en el aula, en los últimos años las escuelas primarias se convirtieron en un merendero.
- Lamentablemente. Con hambre no se aprende. Con problemas personales no se puede aprender. Sin autoestima no se puede aprender. Hoy, sabemos que la mentalidad es más importante que la inteligencia.
- ¿Te gusta que la política se meta en el aula?
- No. Son cosas que van por camino diferente.
- ¿Se visibiliza un futuro educacional mejor al actual?
- Si no lo creyera, no haría lo que hago
- ¿Qué nos falta?
- Que la escuela y el sistema no sean tan verticalistas. Algunas reglas hay que romperlas y no tiene que ser un problema si es en pos de ayudar a que un chico aprenda.
La luz roja del grabador se apaga, indicando que la entrevista también se diluye. Aunque “off de record”, quedaron frases sueltas y alguna que otra mirada subjetiva sobre la educación. Laura Lewin retoma la jornada atrapando a cada uno de los allí presentes. Sin lugar a dudas, es como un imán que te atrapa y no te deja siquiera parpadear. No solamente dice cual es el secreto, sino que también lo aplica a la perfección.
El Departamento de Inglés, los miembros de la comisión de Cooperadora, Comisión de fiestas, Estudiantes, Docentes, Auxiliares, y los que participaron del taller, colaboraron con alimentos no perecederos que fueron donados al Centro Veteranos de Guerra para ser distribuidos en Escuelas y Jardines de la ciudad de Luján.