UNA NOTA DE: HERNÁN LEONEL

María Teresa Tartaglia hace años que ocupa el puesto en la dirección del Complejo Museográfico Enrique Udaondo. “Toda una vida”, dicen los que más conocen a ésta mujer que ya es un emblema para todos los habitantes de Luján. Tuvo idas y venidas. Renuncias de por medio. Cargos en otros puestos, pero las mil vueltas de la vida, hicieron que una vez más se encuentre en su lugar. “El Museo es parte de mí”, comenta María quien accedió gentilmente a brindarnos una entrevista donde hubo disparadores de todo tipo y color. Su lucha interna por querer removerla de su cargo. Sus años pasados trabajando arduamente en el Complejo como así también en otras secretarias. Sus añoranzas. La actualidad política de la ciudad. La militancia dentro de la UCR (Unión Cívica Radical) y hasta los libros que planea terminar de redactar una vez que se cumpla su función pública.
El sol casi veraniego no hacía más que proyectarse y dejarse caer con fuerza sobre la ciudad y consigo un abrumador calor que abrazaba cada movimiento que daba. La plaza Belgrano lucía vacía y la imponente Basílica parecía más grande que de costumbre. Los campanazos anunciaban que la hora era la adecuada. Al llegar al Museo, mis ojos quedaron plasmados al divisar la silueta de una mujer con quien no había tenido el placer de conversar.
Luego de las presentaciones formales, se dio paso a la entrevista, a la charla ya que eso fue lo que realmente sucedió. Una charla de carácter formal para los papeles, pero informal y plausiva para el adentro. María Teresa Tartaglia pudo suplir la brillantez del sol que resplandecía por la ciudad con sus palabras. Con su historia que a partir de ahora, quedará marcada en estas líneas. En este papel salpicado de tinta.
-¿Por qué tiene que intervenir un vecino y crear una Asociación de Amigos del Museo para que pueda recuperar parte de lo que supo ser?
-La Asociación Amigos del Complejo Museográfico Enrique Udaondo vino a suplir las tareas de otros entes. ¿Por qué? Porque creo que en situaciones económicas difíciles siempre la cultura queda postergada. Hay otras prioridades, comenzando por los hospitales, por la seguridad... inclusive por las Escuelas
-¿Es erróneo?
-Sí, claro. Creo que la educación y la cultura es una inversión importante. El Museo es una institución educativa, ya que recibimos a muchos chicos de distintas Escuelas […] si no invertimos en educación... qué queda para el país. (Reflexiona Teresa abriendo los ojos y arqueando sus cejas)
-El trabajo de la Asociación es...
-Impresionante. Está integrada por vecinos de Luján y también por otros que no lo son. Desde el día uno, quedamos maravillados por la predisposición y la buena voluntad de todos sus integrantes. Al principio costó ya que no tenían un fondo económico necesario para suplir los años de abandono, razón por la cual, lo primero que se hizo fue cobrar un bono contribución para poder recaudar, el cual está abalado por la Provincia. Con eso más lo que aportaron distintas familias y empresas empezamos a restaurar el área 3 que hacía 20 años q estaba cerrada. Con mucho trabajo y sacrificio se logró reabrir y ahora brilla y se luce.
-¿Se tuvo que colocar cámaras de seguridad por robos?
-Sí, alarmas y cámaras de monitoreo ya que se robaron varias piezas de vehículos antiguos y, para evitar que se siguiese, se tuvo que implementar esa medida.
-¿En las demás áreas también?
-Sí, en el área 1 y 2 se colocaron cámaras y resta la colocación de las alarmas, pero como aún están en plena restauración edilicia, se colocarán una vez que estén terminadas las obras.
-¿Ahora en que están trabajando?
-En el Pabellón Belgrano, al cual lo hemos recuperado como salón de eventos lo que nos permite trabajar con los chicos, recibir una Escuela, hacer eventos importantes y también se ha recuperado el parque que es una hermosura. (Acota mientras se destella una mueca en la comisura de sus labios en señal de algarabía)
-¿Se puede hacer un evento iluminado de noche?
-Claro que si
-¿Y por qué no se hace?
-No sé, la Municipalidad ha estado utilizando el salón cultural pero ahora está cerrado por la restauración y esperemos que pronto se reabra para que se vuelva a lucir
-¿Hay un lugar que te guste más que otro?
-La casa de “Pepa Galarza”, la cual está ambientada en el 1810 y posee una magia especial donde los chicos pueden jugar e interactuar con los objetos; Hay un baúl con todo tipo de ropa que pueden usar, se ha utilizado para las visitas guiadas nocturnas y a dado resultado.
-¿Hubo apoyo desde la Municipalidad?
-Al principio al no contar con el apoyo de la Provincia contamos con el apoyo del municipio. El Intendente en forma personal nos ha ofrecido su respaldo para terminar la Sala del Bicentenario y la Sala Punto de Encuentro que brinda un mensaje de paz mostrando una grieta que puede unirse, ya que por un lado se ve reflejado lo religioso con lo darwiniano, lo cultural, lo político y lo aristocrático.
-Bien puede representar a la Argentina esa Sala
-Totalmente. No fue fácil que se nos permitiera hacer ese tipo de Sala ya que terminaba con un mensaje de igualdad de géneros y en la política igualitaria pero creo que fue un paso audaz y firme que se pudo dar.
-¿El Balcarce sería la frutilla del postre?
-Sí, el Gobierno Provincial ha prometido un dinero para invertir, sabiendo que es difícil ya que se trata de una restauración pero además hay compromiso edilicio porque están comprometidos los techos y parte de los cimientos ya que es un pabellón que ha sufrido mucho las inundaciones. Pero entre la Provincia y la Asociación Amigos... yo creería que para el año que viene tendría que estar.
-¿En qué momento te encuentra esta nueva etapa?
-Me encuentro en una situación difícil desde lo personal en mi relación con la Provincia pero con las mismas ganas y fortalezas con las cuales estuve en otras gestiones anteriores ya sea radical o justicialista en las cuales trabajé con mucha libertad y apoyo en ambas gestiones.
-¿Por qué se hace cuesta arriba?
-La verdad... no lo sé.
-¿Presiones políticas?
-Creo que no, porque estamos todos en el mismo carril, a no ser que sean presiones personales. Estamos en el mismo partido. Éste es un cargo edido por el Intendente y por el partido de la UCR del cual sigo siendo parte. Cuando me lo ofrecieron, yo estaba en la Dirección de Cultura y me hubiera gustado seguir pero esto para mi es parte de mi vida y no podía decir que no, además es la culminación de mi carrera.
-¿Y luego?
-Una vez que me retire de ésta actividad me quedan varios libros para terminar de redactar.
-¿Todos sobre historia local?
-Sí, y también sobre las instituciones de Luján como el que estoy por terminar de la Escuela Normal y seguir con la historia de la UCR.
-Hablando del partido político al cual perteneces. Hay un nuevo Presidente
-Fernando Casset.
-¿Te gusta?
-Me gusta mucho.
-¿Es verdad que se lo está sondeando para las nuevas elecciones?
-Sí, y creo que puede ser un muy buen candidato. Es muy trabajador y honesto y creo que su proyecto sería claro y renovador para Luján. De todas maneras va a depender de la decisión que tome el Intendente de continuar o no.
-¿Cómo ves a la oposición?
-La veo dividida, creo que la unidad los favorece. Me gustaría agradecerles a la oposición el apoyo que me dieron y la nota que hicieron para respaldar mi trabajo. No es algo de todos los días lo que pasó. Ver a todos los sectores políticos unidos bajo una misma causa, sinceramente me llenó de orgullo el voto de confianza que me dieron.
-¿Cuál fue la situación más difícil que te tocó vivir en la gestión del Museo?
-Siempre fue lidiar con las crecidas del río, como así también situaciones personales cuando he intentado hacer cosas y no he podido o no me han permitido en cuanto a eventos y cosas que de todas maneras las seguimos impulsando junto con el resto de la comisión y seguimos para adelante con la intención de lograr verlas plasmadas algún día.
-¿Un recuerdo lindo?
-Muchos, cuando se restauró la casa de “Pepa Galarza” fue maravilloso. Los 100 años de la fundación también fue hermoso y emotivo. El bicentenario, la fiesta del día del niño del corriente año y tantos otros eventos que quedarán en lo más profundo de mi corazón. Pero por sobre todo, el acompañamiento de la gente, cada vez que se abren las puertas y que los lujanenses te acompañen es muy importante. El apoyo de ellos me da las ganas y las fuerzas de seguir trabajando.
-Si pudieras quedarte con un objeto y llevarlo a tu casa, ¿cuál sería?
-Todos tienen una impronta y una historia tremenda pero amo y tengo un cariño especial al poncho del General San Martín. En prendas de vestir es superior a cualquier otra, por la impronta que genera y por la historia que tiene tras de sí.
-¿Cómo te gustaría ver al museo?
-Mi sueño sería que el área 1 con toda la remodelación que se está haciendo, pueda inaugurase el año que viene y que así pueda volver a ser el Museo que Udaondo soñó y que no pierda la identidad porque cada uno tiene su impronta y éste tiene la identidad que le dio Udaondo. Quiero verlo en su esplendor, funcionando en todas sus áreas y con un mensaje claro y contundente para cada uno de sus visitantes.
“En 1991, dejé la dirección del Museo ya que me postulé para la intendencia en la boleta de la UCR y me pareció que hacer una campaña en contra del justicialismo y me pareció que era lo justo”, comenta María Teresa Tartaglia. Una acción impensada en los tiempos actuales. Hoy, el problema está en la cúpula y su interna, en un ministerio de Cultura que lo maneja Alejandro Gómez, quien tiene a su cargo a la Subsecretaría (con Florencia Zallio) y ésta comanda al director Provincial de Museos y Preservación Patrimonial Ricardo López Gottig. Entre ellos se dirimen la suerte de una mujer que siente como nadie y que entiende como nadie cada rincón de un Museo que pide a gritos un Cabildo abierto para que todos los lujanenses la respalden y la mala política no meta sus narices en donde no debió, no debe ni deberá jamás ser partícipe. Con la historia, la cultura y la educación no se metan. Ya demasiado mal le están haciendo al resto. Dejen a los que saben hacer su trabajo, no todo es rosca y conventillo barato. Dejen algo para Pascuas; o mejor... no dejen nada.