UNA NOTA DE MARGARITA ELIAS

Entre un mundo que está poblado por ‘millennials’ y ‘centennials’, que hacen una mezcla anglosajona de las palabras y que toda su vida pasa por las redes sociales desde donde crean su propio estilo y hábitos, Ángeles Bartolomé lleva a chicos, y no tan chicos, sus prosas rimadas reavivando lo autóctono. Y no, nadie se está refiriendo al género artísticomusical de moda que es el ‘Trap’. Se trata de la ‘poesía gauchesca’ que esta recitadora (hasta donde se sabe, es la única mujer que recita en la región) comparte en cuanto acto y encuentro cultural se realice y en distintas instituciones como el Teatro Municipal, el Museo de Bellas Artes, o hasta en el Hogar Padre Varela, donde se la ha podido ver.
¿Con casi 85 años, la sanpedrina (sí, nació en San Pedro en el año 1934 y se mudó a Luján cuando tenía la edad de 6 junto a su madre Emma del Valle Robles, su padre Julio Bartolomé y su pequeño hermano Manuel) continúa llamando la atención y sosteniendo las miradas de aquellos que tienen el agrado de verla en alguna presentación a la que lleva -en su memoria- los más hermosos y significativos poemas criollos para compartir con los presentes. Y ella no quiere nada de teleprompter, ni siquiera micrófono en mano porque asegura tener muchos ademanes; sólo necesita su poncho (uno de los siete que cuenta que tiene), tranquilidad y meterse en el personaje.
Declarada de Interés Municipal, forma parte de la Mesa Literaria de la Biblioteca ‘Jean Jaurés’ y comenta que nunca pensó en dar talleres (o como se les dice ahora, ‘workshops’) de recitado. Asegura no tener mucha “facilidad” con las palabras, pero de su boca salen largas y ricas poesías de grandes escritores como José Hernández o Claudio Martínez Paiva. Dice que con su porte y su forma de plantarse frente a la gente cree que nunca llegó a intimidar a nadie, pero que a ella sí, cuando tuvo la oportunidad de estar junto a María Hidalgo, Zulma Paz, Elio Mar y hasta el mismo Víctor Visconti.
-HDO: Para alguien que ha trabajado y trabaja la memoria permanentemente, ¿Qué piensa sobre que las nuevas tecnologías facilitan las cosas y no permiten que el ser humano razone demasiado?
-AB: Para los chicos de esta época les es normal y les encanta. He visto a niños que ni han cumplido el año que te les acercas, los saludas y no te registran. Como si no existieras. Y hasta los grandes están en eso también. Están ellos viviendo su época. Yo no soy retrógrada. Qué voy a decir “No, lo de antes fue….”. Capaz ellos te dicen “Mirá lo de antes cómo era…”. Y es la verdad. El progreso te lo está diciendo, como dice la poesía. Pero no lo perdamos. Y esto ayuda al pensamiento, la neurona. También los sentimientos, que uno tenga sentimientos, que algo te emocione. No todo es frío.
-HDO: ¿Qué opina sobre el “lenguaje inclusivo”, este asunto de que la nueva generación quiera cambiar el habla pese a que la Real Academia Española se niegue a aceptarlo?
-AB: A mí me parece que no está bien. Me parece que, además, la literatura tal como está es hermosa y hay que leerlo todo. Y vos, mentalmente no le estás exigiendo a tu mente lo que corresponde, leer como corresponde. Está bien, es fácil para algunos pero no para todos. A veces, cuando escucho programas, pienso: “Está muy lindo, son gente muy preparada, pero qué lástima porque se olvidan que no solo la juventud los escucha”. Y aunque los escuche la juventud, también que entre dentro de lo que consumen los grandes. No te digo que no vamos a aceptar que la época ha cambiado, ¿no?
-HDO: Ya casi que entre los jóvenes no quedan vestigios de lo autóctono...
-AB: “Raza Gaucha”, una poesía que escribió mi tío, hermano de mi papá, dice: “Mientras haya un cantor y una guitarra tendrá canciones vírgenes la patria, la patria grande, de los grandes criollos y la pampa, cuna de la raza gaucha”. Está hablando que no va a morir eso, siempre y cuando conservamos lo nuestro. Hay cosas que no mueren. El ser argentino, ese ser argentino mezcla de los inmigrantes.
-HDO: En un momento de la charla dijo que muchas poesías de grandes escritores se terminaron convirtiendo en tangos. Por más que no sea el caso, “Cambalache” de Enrique Santos Discépolo, tiene frases que tranquilamente se pueden aplicar a la realidad actual. ¿Cree que hay cosas que no cambian a pesar del correr del tiempo?
-AB: Por ejemplo, “Por la cría” de Claudio Martínez Paiva, hablaba de un tema tabú: una madre que le habla a su hija que quedó embarazada. Hay frases, como las de este poema, que demuestra que hay ciertas cosas que no cambian ni con el paso del tiempo… No es que “no cambian” sino que las cosas se aceptan más. Esa madre guacha tuvo la fuerza de aceptar a su hija embarazada, y comprender, todo lo del muchacho. No la castigó. En aquellos años te echaban de tu casa. Y ahora eso cambió.
-HDO: Siendo una persona que es invitada a muchos actos patrios, inauguraciones de monumentos y encuentros culturales, ¿Qué puede decir sobre los hechos de vandalismo a los símbolos patrios que hay en nuestra ciudad?
-AB: Todo eso no se valora más. Hay mucho vandalismo. Pienso que falta el respeto totalmente. El niño se va criando en esa falta de amor a los símbolos patrios. Eso es: el desamor. Para mí falta la palabra “amor por la Patria”. Es una lástima que los chicos más chiquitos se van criando en eso.
-HDO: ¿Por qué cree que hay una “urgencia” por reivindicar la cultura?
-AB: Porque la estamos perdiendo. Nuestra cultura es el ser nacional. Cada país defiende eso. Se puede adoptar otras culturas, respetándola siempre, pero nunca perdiendo la de uno.
-HDO:¿En ese aspecto cómo ve a la ciudad de Luján?
-AB: Hay una movida cultural hermosa. Y se van creando distintos teatros, no solo el Municipal que está una hermosura. Coros, y mucha danza... ¡tango! Eso es bueno. No hay que perder lo de uno a pesar de que también hay que cultivar lo moderno.
-HDO: Ya que tenemos un Papa argentino, ¿Le gustaría recitar un poema delante de suyo si se concreta, en algún futuro, una visita a la Basílica?
-AB: Tengo, porque he dicho en el Día de la Paz “Plegaria por la Paz a Jesús crucificado”. Y hay en una estrofa que dice la mujer que resucita Jesús: “Hazlo por el Papa, tu amado vicario (¿) que el dolor del mundo forma su calvario”. Y si está justo el Papa… Aparte, en la que yo escribí lo nombro, ¿eh?
-HDO: ¿Cree que ser recitador es un don?
-AB: Dios me hizo un regalo. Es un don. Pude no haber hecho nada. Pero gran parte fue gracias a mi mamá y a mi papá. Esto es un oficio que heredé. Dios sabe por qué lo hace.
-HDO: ¿Ser recitador es lo mismo que ser payador?
-AB: No, las frases le van saliendo al payador, improvisa. En cambio, yo leo los escritos de grandes poetas que tenemos de la poesía gauchesca, por ejemplo, Hernández de Martín Fierro. Uno dice “poesía gauchesca” y se imagina a un gaucho que improvisa debajo de un árbol… y no. Tengo poesías hermosas de Claudio Martínez Paiva, de Serafín García, de grandes autores. Sí escribo poesías, pero como payadora nunca me probé.