¿COMBATIENDO AL O A LA CAPITAL?

Escribe: Hernán Leonel

Ya no se trata de combatir al capital como dice la canción que supo cantar Hugo del Carril en 1949. En el 2021 la intención del partido Justicialista es combatir a la Capital. A CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Desde que Horacio Rodríguez Larreta comenzó a liderar distintas encuestas y mostrarse como opción para ser referente opositor en el 2023, se tensó la calma que había entre el sector que él representa y el ala dura del Instituto Patria liderado por Cristina Fernández de Kirchner. En diciembre y al poquito tiempo de haber asumido como vicepresidente, la Doctora dijo, allá por el año 2019, que: Hay una " gran desigualdad" entre la Capital y el resto del país. ¿Se acuerdan? Lo indicó durante asunción de Fernando Espinoza como intendente de La Matanza. " El hambre y la ausencia del Estado se han profundizado como nunca desde 2015" subrayó.

   Haber, repasemos. Desde el regreso de la democracia todos los gobernadores de la provincia de Buenos Aires fueron peronistas menos Vidal durante el periodo 2015-2019. Por allí pasaron Cafiero, Duhalde, Ruckauf, Solá y Scioli. Claro, usted me dirá: “¿Qué tiene que ver si estamos hablando de Capital Federal?”, lo/a entiendo/a. No sea ansioso/a. El punto es que el peronismo gobernó la provincia desde 1987 hasta el 2015 y está peor que Angola. (No es con ustedes angoleños). CABA por otro lado es un bastión difícil para el peronismo y es una ciudad cosmopolita como cualquier otra del primer mundo menos para ella que no entiende cómo puede ser considerada una de las mejores ciudades del globo terráqueo si justamente ella y sus aliados K no lograron ganar en los comicios y solo se dedicaron a sumar fracasos electorales.

   Pobre Filmus. Yo que él me cambio la dirección y chau. Me voy a competir a otra ciudad. Está demostrado que gana cualquiera en cualquier lado menos en Capital. Si lo sabremos en Luján ¿no?; Volviendo al tema, Cristina siguió con su embestida en aquellos momentos donde no existía el COVID y arremetió: “La Ciudad de Buenos Aires tiene una situación privilegiada que genera una "gran desigualdad" con otros distritos, por lo que abogó por una "razonable distribución de la asignación de recursos" y amonestó a los empresarios, reclamándoles que tengan "trabajadores bien pagos" Y luego continuó: "En Capital hasta los helechos tienen luz y agua, mientras en el conurbano chapotean en agua y barro", sentenció. Acá va el punto. Al conurbano lo gobernaron cuanto peronista hubo y los vecinos y vecinas aún chapotean en el barro mientras que en Capital hasta los

helechos tienen luz. ¿Será porque gobiernan otros partidos políticos? Perdón pero ¿Cristina vive en Recoleta no?

    Debería ser compañera, vender el departamento, comprar una casita humilde en el conurbano y donar el vuelto. Digo, se me ocurre. Eso haría cualquier estadista Nacional y Popular. Eso haría cualquier guevarista setentista anti gorila comunista del bien que cree que la culpa de todos los males la tiene el capitalismo que además tienen como logia que para morir hay que ir a Cuba pero para vivir hay que ir a New York. ¿Se entiende no? Va una vez más. Para vivir en Cuba, para vivir en New York. ¿No es genial?; pero la necesidad tiene cara de hereje y el diablo se ríe en tu cara cundo se le da la gana. Escribo esta analogía debido al elogio de CFK para con el Presidente de Estados Unidos, Joe Juan Domingo Biden. Otro cumpa que merece ser tratado con el mayor de los respetos. Pero, ¿no es malo el capitalismo? La demencia senil asusta.

   En el mientras tanto, el ciudadano de a pie ya es un experto equilibrista. Verá, el argentino es una ameba que se va alimentando de las sobras de quienes producen. Demasiado idealismo y poco pragmatismo. Hay que entender que el único que genera riqueza es el sector privado y dejar de vivir del Estado que a estas alturas ya no son sobras, son meras migajas. Pero claro, si decimos que el común de la gente es una especie de equilibrista que trata de llegar a fin de mes, de educar a sus hijos, de vivir con una presión insoportable en el pecho a causa de la angustia, la inflación y la imposibilidad de crecer, bien podríamos decir que Alberto Fernández es un malabarista que, y valga la redundancia hace malabares en un tablero de ajedrez que está gastado de tantos movimientos sin sentido para sostener a la reina mientras ella juega en su contra y le come las piezas. Claramente Cristina sabe desplegarse, cuasi deslizarse en el tablero cual Kaspárov (gran maestro de ajedrez ruso), mientras que Alberto mueve los peones con tibieza y ve que no le quedará otra que pedir tablas o perder la pelea interna ya que no pudo, no supo o no quiso batallar cada uno de los distintos problemas que se le fueron apareciendo en un año y medio de gestión. Hablo de Vicentín, de la liberación de presos, de la vacunación vip, del aumento de la pobreza, de la inflación. También de la salida de tres Ministros, del Dólar (que pasó de $60 a $154), de haber vivido la cuarentena más larga del mundo. Hablo también de los 3 millones de contagios de COVID, de los 65.000 muertos por COVID, de la pelea con el campo, de Las tomas de terrenos y de Grabois. Y por si esto no fuera poco hay que nombrar la pela con las mamis del grupo de WhatsApp sumado a la pelea con CABA y finalmente la pelea con la Corte que no hacen más que recordar lo que el Presidente comentaba hace unos ocho años atrás cuando la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner arremetía contra “democratización de la Justicia”. En el 2013, Alberto escribió el siguiente tuit: “Si CFK no entiende por qué la Corte es un “contrapoder” deberíamos averiguar quién la aprobó en Derecho Constitucional. Basta de sofismas”. Es el mismo Alberto, ahora devenido Presidente, quien entronizado se apenó por la “decrepitud del Derecho convertido en sentencias”, en una clara alusión a Lorenzetti, Rosenkrantz, Maqueda y Rosati quienes fallaron a favor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y con el, se le concede la facultad de administrar la política educativa. Quién además de Alberto mostró su enojo fue Rodolfo Tailhade, diputado Nacional al decir que: “Estos cinco indignos (por los Jueces anteriormente mencionados. Debería aprender a contar ya que Elena Highton se apartó y la cuenta me da cuatro) también son culpables de la muerte de Héctor Timerman, y ahora serán responsables de las miles de muertes que ocurrirán a partir de su fallo infame”. Una cosa es llamarlos decrépitos y otra es asesinos. Cristina fue un poquito, fiel a su costumbre, más allá y también en un tuit escribió: “Sinceramente, está muy claro que los golpes contra las instituciones democráticas elegidas por el voto popular, ya no son como antaño”. ¿Leyó bien? La vicepresidente interpreta el fallo de la Corte como si se tratase de un golpe de Estado.

     A todo esto me pregunto: ¿En dónde vive señora? ¿Dónde quiere llegar con todo esto? ¿Alberto, usted qué piensa hacer? ¿Seguirán peleando contra la Capital? Por lo pronto, el periodista, mejor dicho comunicador social, (sepan la

diferencia muchachos/as, no es muy difícil) Pablo Duggan dijo que: “Son mucho más peligrosas las escuelas que los shoppings”. Miren menos a Lanata, digo C5N, digo medios concentrados y golpistas. Señor, señora, lea todo y saque sus conclusiones. Tal y como lo hizo Viviana Fein. Tal vez la recuerden como la la exfiscal del caso de la muerte de Alberto Nisman, quien en su momento comunicó que: “Hemos recibido el barrido de las pruebas y LAMENTABLEMENTE no se registraron datos. Pues ella, sacó sus conclusiones y ahora se sacó una foto festejando con los dedos en V que recibió la vacuna. Y de paso, para que quede bien en claro, les agradeció a Alberto y a Cristina.

   Para cerrar la editorial y a modo de sarcasmo estaría bueno que si el Instituto Patria quiere combatir a la Capital deberían modificar la letra de la marcha peronista para que sea más inclusiva y se entienda el mensaje. Para empezar sería algo así: “Les muchaches peroinistes, todes unides triunfaremo…” Y al final el remate sería: “A la gran masa del pueblo, combatiendo a la Capital”.