CRISTINA TIENE DE “GOLEM” A ALBERTO Y ÉL LO TIENE A DYLAN

Escribre:Hernán Leonel

El Golem es un poema de Jorge Luis Borges escrito en 1958, en el cual se narra la historia de Judá León, rabino de Praga, quien creó un autómata al que intentó educar. Sin embargo, obtuvo apenas una criatura torpe, carente de todo rasgo elevado. Borges reflexiona acerca del hombre como creador y sobre la imperfección de toda obra. Sobre este aspecto, Borges mismo ha dicho que “el Golem es al rabino que lo creó, lo que el hombre es a Dios; y es también, lo que el poema es al poeta”.

Cristina no quiso ser menos que Borges y, además de “escribir” un libro, intentó ser uno de los protagonistas de un poema de uno de los mejores escritores argentinos. Ella quiso ser Judá León y tal cual el rabino creó un autómata al que intentó educar. Ese hombre es el actual Presidente de la Nación. Lo que no puede Cleopatra es salirse del guion ya que no logra educar a Alberto Fernández ya que él es un Presidente que llegó a ser el inquilino de la Casa Rosada más por la labor de sus hacedores que por mérito propio, destinado quizás a una presidencia de transición y a ocuparse principalmente de que su coalición de gobierno mantenga una sana convivencia. Así como el Golem, la presidencia de Alberto Fernández también tomó vida propia de repente ante la crisis mundial generada por la pandemia, dándole la posibilidad de tener una presidencia histórica y de desarrollar su propia personalidad como líder de una nación.Pues, lamentablemente fue efímera esa posibilidad y día tras día fue escapándose todo tipo de apoyo y de credibilidad como arena entre los dedos. Tal es el descreimiento y la falta de empatía hacia la figura presidencial que en pocos meses se patinó todo los ahorros que tenía y ahora vive de prestado en la Quinta de Olivos. Bueno, tanto no cambió. De vivir de prestado en un depto. de Puerto Madero a vivir en Vicente López no hay tanta diferencia. Puede ser que ahora cuenta con más espacio y por eso suele hacer una que otra fiesta. Más que lógico. Luego de tantos años en un lugar rodeado de cemento, caes en una quinta y… dan ganas de estar descalzo pisando el césped. Sumado un poco de poder “prestado” y que los Jueces suelen mirar para otro lado, como negarle una fiesta de cumpleaños a tu mujer. La bronca no es por el ilícito es sí. La bronca parte que mientras usted no podía despedir a sus seres queridos, mientras te pedían autorizaciones hasta para ir al mercado, mientras una nena se moría en el piso de un hospital, mientras en Formosa te encerraban en un centro clandestino junto a otros contagiados de COVID 19 y es vez de ser tratado como un enfermo se los trataba como presos y mientras los presos salían de prisión y mientras las Pymes se fundían y las aulas estaban vacías y el peso se devaluaba a niveles del año 1989 y del 2001, ellos estaban de fiesta. Mientras te acusaban de facho, anti vacuna, gorila, anti cuarentena, macrista, anti patria, ellos se vacunaban. Se entiende que se robaron la salud. Ya no te roban dinero. Te roban el orgullo. La herida duele. Como a millones de argentinos nos duele el alma. ¿Cómo puede ser que un Afgani (la moneda de Afganistán) esté menos devaluada que el Peso argentino? No le miento eh. Vas al chino con un Afgani y te dan vuelto. En la Provincia de Buenos Aires se volvió al trueque. Tengo recuerdos esporádicos de mi vieja con vales en la billetera mientras la crisis golpeaba la economía familiar en el 2001. ¿Para eso quisieron volver?  ¿No se dan cuenta que capear una crisis desde la Presidencia de la Nación tiene más relación con la resistencia que con la velocidad?Como lo prueban diversas investigaciones, ante el estallido de una crisis de gran magnitud los gobernantes tienden a subir mucho y muy rápido su imagen en la opinión pública, pero después bajan con la misma rapidez cuando toca afrontar las consecuencias que dejó este trance. Sin ir más lejos, cuando los bombardeos cesaron en Londres y los barcos rescataron a los soldados británicos atrapados en Dunkerque, Churchill perdió las elecciones.

Alberto aún no perdió pero viene teniendo varios traspiés. El primero es el derrumbe definitivo de su credibilidad pública para reivindicar lo poco que le quedaba como gestión defendible de la emergencia sanitaria. Así como los pinchazos de privilegio y los incumplimientos de los proveedores de vacunas le dañaron la confianza ciudadana en el plan de inmunización y el voto prospectivo, el escándalo del cumpleaños de privilegio dejó en ridículo el discurso hegemónico durante la cuarentena dura. Y puso al rojo vivo el voto retrospectivo.

Lo segundo es la promesa de una salida a la crisis económica. El discurso de Cristina apuntaba a deslizar un par de mentiras que considera piadosas: que la inflación va a bajar y el Gobierno no terminará tirando la toalla en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. “El muerto que nos dejaron”. La inflación desbordó en siete meses lo que el Presupuesto calculaba para el año y el ajuste (con o sin acuerdo del Fondo) es una realidad que hasta el propio electorado oficialista da por segura para después de las elecciones.

Y el tercero es que el mismo Alberto Fernández no oculta su agobio con la tarea que le encargaron. Tiene por delante los plebiscitos de septiembre y de noviembre. Y el ajuste de diciembre. Para colmo, Cristina lo hostiga para vaciarle las pocas oficinas ejecutivas que le quedan. Claro, es que ella puede hacerlo y él solamente acatar. Ya ni lo deja terminar de hablar que le saca el micrófono y lo reta en “Frente de Todos”.

El gran interrogante de Cristina y su Golem que no le hace caso y no termina de educarse es si es porque: ¿No puede?; ¿No quiere? O ¿No sabe? En el mientras tanto ella lo sigue sosteniendo y él educa a Dylan y trata de inculpar a la Primera Dama. Por último, pobre Fabiola. No se merecía que el colectivo feminista la dejara de lado. Ni un cartel en apoyo se vio. No hubo un mensaje en apoyo en las redes sociales ni trataron de machirulo al Presidente. Los pañuelos verdes también tienen ideología política. Como también la supo tener Jorge Luis Borges. ¿Sabes que pensaba él de la política? Les dejo como cierre algunas frases de las tantas con las que el escritor (que increíblemente nunca ganó el Premio Novel)la describía.

– “Los peronistas no son ni buenos, ni malos; son incorregibles”.

– “Considero a la democracia un abuso de la estadística”.

– “Para mí la clase media es una clase superior. La aristocracia es muy parecida al pueblo. Los aristócratas son muy nacionalistas y el pueblo también lo es. Les da por las mismas cosas. Les interesa el lujo, las carreras…”

– “Me han enseñado a pensar siempre que el individuo debe ser fuerte y el Estado débil. No puede entusiasmarme una teoría en la que el Estado sea más importante que el individuo. Soy un conservador, pero ser en mi país un conservador no significa ser una momia, significa, digámoslo así, ser un liberal moderado”.

– “Yo detesto a los comunistas pero, por lo menos, tienen una teoría. Los peronistas, en cambio, son esnobs”.

– “¿Sabés que “Perón, Perón, que grande sos” es una marcha escocesa? Está bien, porque demuestra que todo es de pacotilla en este país”.